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jueves, 6 de enero de 2011

Fin de fiesta

Las personas que tenemos cierta tendencia a las pajas mentales tenemos un momento de esplendor durante las Navidades: que si religión, tradición popular, solsticio de invierno... En este sentido, acabamos pronto en casa: nos hemos dejado llevar por la corriente de celebrar las fiestas, porque nos gusta celebrar las cosas. Para algunas personas puede resultar raro no ser religioso y tener un Nacimiento en casa, pero nosotros hemos ido adaptando nuestras incongruencias según nos ha venido bien en cada momento. Vamos, ejercemos nuestro derecho a ser incongruentes.

De estas fiestas, lo que más me gusta, ya me voy definiendo un poco, es el Adviento. Ya comenté que me gustan estos días de espera, no sólo por las chocolatinas (que en casa no tienen mucho éxito ya que a Laia el chocolate ni fu ni fa), ni por otros pequeños detalles que aparecen diariamente en los bolsillos de fieltro del calendario. Si no por ser como un periodo de puesta a punto en valores, de recuperación. Estos dos últimos años han sido días muy agitados. El año pasado con el ingreso de Teo en el hospital y éste por un periodo de selección en el que he estado inmersa que más bien ha parecido una Ginkana, pero igualmente han sido días que he disfrutado. Son días diseñados a nuestro antojo, en los que nosotros construimos nuestras tradiciones año a año.

Conforme se acercan los días de Navidad y voy viendo ese otro espíritu que lo invade todo, el del consumismo y las aglomeraciones, se me cae un poco el karma a los pies. Es como que quieres irte a otro planeta y volver cuando toda esta oleada haya pasado. Por suerte este año hemos estado con la familia, en plan casero, y creo que nos hemos mantenido un poco al margen de la locura colectiva. Salvo por los regalos. En mi fuero interno quedan restos de la creencia en seres mágicos que vienen a casa y traen los regalos. Es una sensación que me invade y que hace que cada año retrase hasta ese momento inevitable el ir a comprar regalos. De repente soy consciente de que como no intercedamos nadie va a dejar nada en el balcón. Y toca correr un poco. Sé que el año que viene me volverá a pasar. Por suerte no compramos demasiadas cosas y al final es un tema que se resuelve de forma sencilla.

Uno de los grandes temas de elucubración mental es precisamente el de fomentar la tradición en los seres mágicos que traen regalos. Ayer veía la cara a Teo en la Cabalgata del barrio y su mirada me daba la respuesta. Sí a la ilusión, a la magia, a la imaginación, a la espera. Hay quien piensa que es una mentira que les decimos a los niños, y yo, que siempre comento que nunca miento a mis hijos, pues tengo que cerrar un poco la boca y cambiar el siempre por un excepcionalmente. Porque sí, resulta que les cuento una mentira, como cada vez que les cuento un cuento, con el añadido que ellos no saben que es un cuento, de momento. Ya llegará esa fase y no sé si contaré esta historia o daré mi propia versión. Hay a quien le decepciona tanto la mentira que nunca vuelve a confiar en sus padres, y hay a quien sigue viviendo esos días con la misma magia. Supongo que dependerá de la relación que haya, de cómo se diga o se enteren, de cómo se sigan gestionando estas fechas... digo yo.

Con lo que no puedo, y ya acabo, es con el ¿Has sido bueno? y demás. Desde hace unos años, muchas ya lo conoceréis, desde http://www.hassidobueno.org/ vienen recogiendo firmas simbólicas contra esa práctica de la que se abusa tanto en estas fechas.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Batiburrillo de actividades navideñas

Me voy a marcar un jueves presumido con todas las cosillas que hemos ido haciendo durante´estos días en casa.

Ya comenté en una entrada que andaba copiando el Belén de fieltro de    Broches y diretes. Ella lo sorteaba, pero sabiendo de mi suerte en los sorteos, me puse manos a la obra. Aún me faltan los tres Reyes Magos, pero tengo tiempo, o no.


Por otro lado, ya es invierno. A través del blog de Tania recordé los tradicionales copos de nieve que suelen adornar la puerta de la habitación de Laia durante la estación. Aprovechamos un material que venía en una vajilla de Ikea para separar los platos, es como un foam finito, muy antiecológico y tal, pero así le hemos dado otro uso durante un tiempo.


Otro de los "grandes" proyectos ha sido elaborar adornos de pasta de sal para el cole de Teo. Hicimos muchos, pero a la hora de pintarlos nos ha costado mucho. Vamos, como que acabé ayer por la noche para que se los llevara Laia a su cole para regalar a sus compañeros. Se han pasado el adviento en la cocina, pero ya les hemos dado salida :) .




Laia quería hacer una corona de adviento especial. Pusimos la vela e hizo una base con cartulina y papel de aluminio. Quería adornar esta base con hojas y frutos, pero un día por el otro... hace unas semanas le dieron en la biblioteca este Nacimiento de papel y encontró la forma de acabar su centro de mesa.


También nos ha invadido la fiebre por las galletas decoradas, tan manzanil. Yo no me veía capacitada para tal empresa. De hecho un día probé a hacer una receta y quedaron unos grumos que no cogía consistencia de masa ni por casualidad. Pero luego volví a la única receta de galletas que me ha salido en la vida, y la verdad es que han quedado muy ricas. Y la decoración, en plan sencillo, mucho más fácil de lo que pensaba, hasta Teo se animó a decorar. En el cole de Teo fueron visto y no visto. En el de Laia, si superan la normativa (no se puede comer nada casero, pero la profe ha dicho que cómo no se las van a comer), ya me contará Laia en un ratito.


También quedamos con unos amigos para montar una casa de jengibre. Ejem... primero la decoramos y luego se nos ocurrió unirla... no, no, no. Primero mejor se monta  y luego se decora. Pero como la idea era que cada uno se llevara una parte, nos ahorramos un paso.

Estas navidades hemos tenido que quitar el árbol. Daba pena, el pobre, todas las bolas por el suelo. Y el Nacimiento de Playmobil, que este año comparte muebles con la casa, es de lo poco que sobrevive, en alto.



Y aquí mi "castorcillo" y la Virgen María. Felices fiestas a todos!!!!!

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Más calendarios de adviento



Me gusta mucho en estas fechas la creatividad que fluye por los blogs, las nuevas ideas que se generan estos días de espera.

En casa no somos religiosos, pero es cierto que desde que nació Laia hemos vuelto un poco a la infancia y a la ilusión de la Navidad. Da para tantas cosas, con la llegada del invierno, el nacimiento de Jesús... A Laia le tiene fascinada la historia de Jesús, tanto, que este verano leímos muchas páginas de una Biblia infantil que nos dejó mi sobrina.

Supongo que como en muchas casas hacemos unas navidades eclécticas, cogiendo de aquí y de allí lo que nos parece. Me gusta el espíritu de recogimiento, de espera, de poner al día los valores que durante todo el año también están.

El año pasado hicimos un centro con una vela en vez de las cuatro velas de adviento, aunque luego tampoco la encendimos demasiado... a ver este año.

Me encantan los calendarios de adviento, sobre todo los artesanales. Nosotros tenemos dos, de fieltro, que utilizamos cada año. Este año el de las bolsitas lo he puesto fuera del alcance de Teo, que está invadido por el espíritu destroyer. Cada día ponemos algo, que puede ser una tarjeta con alguna frase bonita o significativa, alguna propuesta de actividad o manualidad, alguna chuche (aquí estamos limitados porque a Laia no le gustan las chuches, sólo gusanitos y desde hace unas semanas es fan de los chicles de fresa) o algún regalito pequeño (ayer puse un niño Jesús hecho de fieltro, inspirado copiado en la página Broches dimes y diretes)... en fin, son días diferentes al resto del año.

Todo esto era para decir que voy a ir poniendo aquí los calendarios de adviento "virtuales" que me encuentre, como el de la Fundación Josep Carreras y el que puse ayer de Intercultura y cocina

Actualizaciones:

Activity Mom, con ideas para imprimir, vía Tania :)
Calendarios interactivos, una mina! vía chelucana. Uno de ellos me sirve para una de las peticiones de Laia para el adviento, conocer historias sobre la Navidad.

martes, 30 de noviembre de 2010

Calendario de adviento 2010 Blog Intercultura y cocina

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El año pasado no llegué a participar. Este año he ido a su blog a coger ideas y me he encontrado la grata sorpresa de que ha organizado un nuevo juego.

La imagen enlaza a su blog.