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jueves, 4 de agosto de 2011

Semana Mundial de la lactancia materna


Esta semana se celebra la semana mundial de la lactancia materna, y desde los blogs de familia libre y creando y creando se ha organizado un carnaval de blogs.

Mi doble experiencia ha sido muy sencilla y facilona, así que carece de interés. Para mí la lactancia ha sido lo normal tras el nacimiento y salvo obstrucciones los primeros días (solventados a base de masajes, paños calientes y extracciones) no he tenido ninguna dificultad.

Así que de entrada, más que hablar de sentimientos, que era lo que se proponía en el carnaval, me gustaría dar el punto de vista de uno de mis hijos, Teo. Porque claro, cuando uno da el pecho a un ser que ya emite frases, obtiene su punto de vista particular. Según el día, te comenta que de las tetas está saliendo batido de fresa, o leche calentita, o leche fresquita. Opina además que las tetas de su papi están mal, porque no tienen ni leche ni batido.

Un día, como mago que es, se sentó en mi barriga y con un pie me tapó un pecho y comenzó a vociferar "abacadaba, pata de caba... que aparezca la teta de la mami... tachán!!!" quitó el pie y tachán! apareció mi teta. Toda una proeza.

Muchos días me pregunta si su amigo H, o su amigo G. toman el pecho de sus mamás. Y ahí sí me siento algo outsider, fuera de sitio, porque en mi entorno diario creo que casi se consideraría una aberración o algo así el que con su edad siga tomando el pecho. Y ahí veo genial que se celebren esta semanas de la lactancia, como apoyo a algo que es natural y normal y que en algún momento se convirtió en algo extraño. Se ha trabajado mucho en el fomento de la lactancia y ya en los anuncios se oye hablar de "hasta los seis meses", pero resulta que la lactancia puede dar mucho más de sí. Que hasta los seis meses es en exclusiva y a partir de ahí se complementa con otros alimentos hasta que progresivamente los otros alimentos son lo mayoritario y el pecho es complementario, pero no menos importante.  ¿Hasta cuándo? pues en nuestro caso, hasta que uno de los dos diga basta.

lunes, 18 de octubre de 2010

Vacas, cerdos, guerras y brujas

En El mundo se han cubierto de gloria. No tengo mucho tiempo para escribir, así que voy a ir a capón. En un principio había pensado pasar del tema, total... pero me molesta mucho que haya gente que cobre por ejercer tan mal el periodismo. Vaya, yo no soy periodista, pero creía que uno de los puntos era contrastar la información que se daba. La persona que firma el reportaje sobre lactancia no sé si será periodista o no, pero en tanto escribe un reportaje en un medio de comunicación (que además llega a tanta gente) debería preocuparse por no decir medias verdades y sobre todo, por no decir mentiras. Y por supuesto, intentar evitar el insulto a través de una metáfora que en realidad sólo es la punta del iceberg de su falta de conocimiento sobre el tema.

Porque vamos a ver, en plan muy sencillito: 

- Las mujeres somos mamíferas, tenemos mamas que sirven para amamantar.
- Los terneros toman leche de vaca. Los cachorros de humano toman leche materna y en el caso de que por lo que sea no se pueda establecer una lactancia materna, toman leche artificial, que no es más que leche de vaca que intenta parecerse  a la materna, que es la que sienta bien a los cachorros humanos. Si diéramos directamente leche de vaca a un cachorro humano, la que liaríamos!!! Por eso pasa esos procesos industriales, para intentar ser lo más parecida a la leche de la madre, que no es una vaca, sino un ser humano.
- La Organización Mundial para la Salud y la Asociación Española de Pediatría recomiendan la lactancia materna en exclusiva hasta los seis meses. La OMS recomienda además seguir con la lactancia materna  hasta los dos años y a partir de ahí hasta que se quiera. Estas recomendaciones no son por capricho, tienen detrás muchos estudios, que esta persona se pasa por el forro.
- Me río yo de esa presión por dar el pecho de la que habla la autora del reportaje. Es cierto que hay más información, y las evidencias científicas llevan a donde llevan, pero todavía es motivo de sorpresa que una madre de el pecho a un bebé. Ya no digo nada cuando da el pecho más de 6 meses...

En relación a los "contra" que pone esta mujer para dar el pecho:

- Hay varios estudios que demuestran que la lactancia materna no sólo no favorece la depresión post parto, si no que la previene.
- Seguir una alimentación sana y equilibrada no debería ser un contra, ¿no?
- Hay mucha mitología sobre los medicamentos y la lactancia, precisamente porque se asocia lactancia y embarazo. En el embarazo es cuando no se pueden tomar muchos medicamentos, porque hay un ser formándose que puede verse dañado por la química. En la lactancia el bebé ya ha nacido, no está dentro del cuerpo de la mujer. Esa asociación hace mucho daño. Gracias que tenemos http://www.e-lactancia.net/  para sacarnos de dudas, buscar alternativas...
- Las mujeres con hipotiroidismo y con pechos planos pueden dar el pecho. Y lo de la ausencia de leche es algo tan extraño... a pesar de que se diga tantas veces lo de "no tenía leche".
- Con Laia trabajé desde que ella tenía 7 meses y ni una vez me tuve que sacar leche.
- La crianza no es sólo dar el pecho. Los padres pueden colaborar en muchísmas más cosas!! pero sí, dar el pecho es un privilegio femenino, es que resulta que hombres y mujeres no somos iguales... como diría Buenafuente hace años, ni mejores ni peores... diferentes.
- El mundo laboral. Para dar el pecho no es necesario alejarse del mundo laboral. Pero si alguien quiere hacer un kit kat en su carrera profesional para potenciar esta parte personal, pues me parece estupendo. El problema de la reincorporación al mercado no es de la lactancia, ni de los niños, sino de un sistema cuyas reglas inventaron los hombres a su imagen y semejanza (en su momento) y que nos ha llevado a un mundo de locos. Pero yo confío en que todo esto cambie. Hay muchas mujeres y muchos hombres realizando cambios en este sentido. Desde luego, la autora del reportaje no es una de ellas. Y por cierto, en mi caso particular no me ha costado "reinsertarme" laboralmente. Pero lo que penaliza laboralmente no es la lactancia, es ser madre.

Yo particularmente respeto la decisión de dar o no el pecho a los hijos. Cada una decide, de verdad. Nunca en la vida se me ha ocurrido juzgar a ninguna madre y menos por este motivo. En este mundo en el que la cultura del biberón es dominante, es normal que a las mujeres les cueste iniciar lactancias. En muchos casos muchas no han visto dar de mamar en su vida! Por eso lo hemos convertido en algo difícil. Pero eso no es culpa de la lactancia tampoco, como en el caso del mercado laboral, sino de esa cultura biberón. En mi casa yo no he visto nunca preparar un biberón y sí dar el pecho. Y cuando me puse a mi hija al pecho las dos sabíamos qué había que hacer. Fuimos unas afortunadas. En otros casos la madre sí está informada, pero el niño no abre bien la boca, por ejemplo. Y hay que enseñarle, como fue el caso de Teo, pero en un par de días estaba hecho un profesional. Yo no sé qué es una grieta, repito que soy una afortunada, pero he visto algunas y entiendo de verdad que una madre no pueda soportar el dolor y opte por una alternativa. Jamás se me ocurriría juzgarla. Tampoco a la que simplemente decide que no da, sin más. Pero lo que no estoy dispuesta a aguantar es que a mí se me juzgue, se me compare con una vaca por haber dado el pecho a mis hijos.

Un poco de respeto, por favor.

Casi se me olvida, que el título de la entrada viene por un libro de Marvin Harris.

jueves, 12 de agosto de 2010

¿Lactancia en la Catedral de Burdeos?



O eso nos pareció... La foto no es muy buena, pero la sensación era rara. Por un lado el vestido está bajado, pero por otro se ve la cabeza del niño tan alta... nu sé...

miércoles, 7 de julio de 2010

Lactancia prolongada ¿tiene inconvenientes?


Ahora que Teo ya tiene una edad en la que no es tan habitual tomar el pecho y ya empiezo a oir esos "¿todavía toma?", "pero si ya puede comerse un filete!" (el otro día estuvo de barbacoa, sí señor!), "¿y tienes leche?"... me viene bien este post con varios textos sobre el tema de lactancia prolongada. La verdad es que yo nunca he sido muy de esos estudios que dicen que si son más listos, más guapos y más fuertes... entre otros motivos porque luego llega la vida real, que no es una estadística y le tiene ingresado una semana y te dices a ti misma, casi en una caricatura, "pero no era que la leche le protegía?" (es broma, proteger no es crear una burbuja, lo sé). Pero bueno, ahora leerlos parece que puede servir para informar a gente que aún mira con cara de asombro cuando se enteran de que aún das de mamar (en caso que quieran informarse, por supuesto).

Los textos se pueden leer aquí: La lactancia prolongada ¿tiene inconvenientes?

"Pero a pesar de todos estos beneficios, existen un montón de mitos que la Liga de la Leche Argentina intenta clarificar. Por ejemplo la creencia de que “la lactancia prolongada más allá de los 6 meses del niño carece de valor, ya que la calidad de la leche materna empieza a deteriorarse”. Sin embargo la realidad es otra: la composición de la leche materna cambia de acuerdo con las necesidades del niño conforme éste madura. Aun cuando el bebé ya es capaz de recibir otro tipo de alimentos, la leche materna es su fuente primordial de nutrición durante los primeros 12 meses y se convierte en complemento de los alimentos al segundo año de vida y más. Además, el sistema inmunológico del niño tarda entre dos y seis años en madurar. La leche materna continúa complementando y ayudando al sistema inmune mientras el niño la siga tomando."


(Y no sólo tengo leche, sino que aún tengo obstrucciones el día que Teo decide que no mama en todo el día)


Imagen de creciendo con amor

lunes, 14 de septiembre de 2009

Dar el pecho en la cama


Un enlace que vi en el facebook. Lo recomiendo. Son unas viñetas muy esclarecedoras.


http://www.thefoodoflove.org/breastfeed-in-your-sleep.htm

Gracias, Clara y Chelucana por todo el material que vais colgando.


jueves, 2 de julio de 2009

Alimentacion complementaria


Fuente: Comite de Lactancia Materna de la Asociacion Española de Pediatria

4.- ¿Cuándo puedo ofrecerle algo más además del pecho? La alimentación complementaria, introducción de papillas.

La recomendación actual de la OMS es que la alimentación con otros alimentos distintos a la leche materna se inicie a partir de los 6 meses, cuando el lactante está preparado para recibir alimentos sólidos (con cuchara) y ha agotado sus reservas de hierro. Sabremos que está preparado porque:

• Se mantiene sentado con ayuda
• Ha desaparecido el reflejo de extrusión (sacan la lengua y expulsan el alimento)
• Manifiesta interés por otros alimentos
• Muestra hambre y saciedad con sus gestos

Hasta esa edad los niños no necesitan ninguna otra cosa.

Se recomienda:

• Introducir un alimento nuevo cada 3-4 días, para poder valorar la aparición de intolerancias o alergias.
• Respetar el apetito del niño. Durante el primer año de vida, es preferible ofrecer primero el pecho y luego los alimentos que complementan la leche materna (“complementarios”) .
• Ofrecer alimentos propios de la zona y según los gustos familiares, introduciendo gradualmente una dieta variada y agradable.
• Aunque no es importante el alimento que se ofrece primero, es aconsejable ofrecer cuanto antes alimentos que contengan hierro: carnes primero, pescados hacia los 9-10 meses.
• Evitar el gluten antes de los 7-8 meses (cereales con trigo, cebada, centeno o avena). Lo más adecuado es introducirlo en pequeñas cantidades al mismo tiempo que se continúa dando el pecho.
• Evitar los alimentos alergénicos (leche de vaca, soja, clara de huevo, frutos secos) antes de los 12 meses. Los frutos secos, no molidos, no se deben dar antes de los 6-7 años, ya que existe riesgo de atragantamiento que puede ser grave.
• Evitar al principio alimentos que pueden contener muchos nitratos (remolacha, espinacas, zanahoria) la col, nabos y espárragos.
• No se debería añadir azúcar ni sal a los alimentos del bebé durante el primer año. Después es conveniente utilizar pequeñas cantidades de sal yodada.
• Se puede añadir al puré de verduras un poco de aceite de oliva.
• Los alimentos pueden ofrecerse triturados al principio y troceados o chafados a partir de los 8 meses.
• Los cereales pueden prepararse con leche materna, agua o caldo, o añadirlos a las papillas. No es necesario darlos con una leche artificial. El arroz y el maíz no contienen gluten.
• Dejar que el niño “experimente” comiendo primero con sus dedos, luego con la cuchara...
• Es una buena idea que el niño coma en la mesa con todos, la comida también es un acto social y el niño puede ver y aprender
• Mientras el bebé hace unas 4 tomas de pecho, no necesita otros alimentos lácteos como yogur, queso u otras leches en papillas o purés.
• No tiene sentido introducir papilla para que duerma más, ni tampoco introducir otros alimentos antes de tiempo para que el niño se “acostumbre” antes de que su madre empiece a trabajar. La introducción de alimentos antes de los 6 meses puede ser causa de alergias e intolerancias.

sábado, 4 de abril de 2009

Breast is best (El pecho es lo mejor)

Qué bonito y qué ganas de ver la versión "extendida". Me maravilla ver a los bebés recién nacidos buscando el pecho.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Alimentación complementaria


Tengo algunos textos sobre la alimentación complementaria, que aunque son muy largos, a mí me ayudaron mucho a relajarme con todo lo relativo a la introducción de la comida, más allá del pecho. Voy a ir subiéndolos (de hecho, pensaba que ya los había puesto aquí). Me llegaron a través de algún foro, pero hace ya casi tres años de ello y no recuerdo...

Imagen de Patricia Metola

ALIMENTACION COMPLEMENTARIA

Hace referencia a los nuevos alimentos que complementan a la leche materna, no la sustituyen.

RAZONES PARA LA INTRODUCCION DE LA ALIMENTACION COMPLEMENTARIA:

Desarrollo: Todos los niños mas pronto o mas tarde muestran interés por la comida de los adultos. Probar nuevos sabores y texturas se convierte en una experiencia sensorial única y en una oportunidad de aprendizaje. Las necesidades de cada niño, así como las funciones y capacidades de su cuerpo, pueden servir de referencia, no sólo para decidir el momento en que se inicia la alimentación complementaria, sino también para marcar el desarrollo de la misma. De esta manera, el niño puede participar en su alimentación de forma activa y divertida para él: Ofreciéndole un plátano maduro podrá experimentar sin que sea una imposición o una obligación, coger guisantes o trocitos de pollo con los dedos y llevárselo a la boca es un buen ejercicio de coordinación.

Nutrición: Llega un momento en la vida del niño, en que la leche materna no es suficiente para satisfacer todas sus necesidades nutricionales; ello no significa que la leche haya perdido sus propiedades sino que no basta. La leche debe ser el alimento fundamental, cualitativa y cuantitativamente durante el primer año de vida y sigue siendo una fuente importante de nutrientes durante el segundo año y después.

Cultura: Diferentes culturas tienen distintas costumbres en cuanto a la introducción de la alimentación complementaria aunque no todas ellas resultan biológicamente adecuadas. En algunos países las circunstancias de la madre, como el trabajo fuera del hogar o la existencia de lugares donde no se pueda o no esté aceptado el llevar al bebé, hacen que se adelante la edad de introducción de la alimentación complementaria. Con una buena información es posible continuar con la lactancia, haciendo compatible el amamantar con el trabajo materno, y demorar la alimentación complementaria hasta que biológicamente sea adecuada para el bebé.


POSIBLES INCONVENIENTES DE LA INTRODUCCION PREMATURA DE LA ALIMENTACION COMPLEMENTARIA (1)

• Interfiere con la alimentación al pecho en perjuicio de ésta.

• Carga excesiva de solutos renales e hiperosmoralidad (Incapacidad del riñón de los niños pequeños para expulsar a través de la orina la ingesta excesiva de determinados nutrientes, especialmente proteínas y sodio)

• Puede producir alergia a determinados alimentos

• Conlleva un riesgo de trastornos de la regulación del apetito

• Puede contener constituyentes perjudiciales para lactantes pequeños

• Puede contener aditivos y contaminantes.

RECOMENDACIONES ACTUALES PARA LA INTRODUCCIÓN DE LA ALIMENTACION
COMPLEMENTARIA

Recomendaciones de la Academia Americana de Pediatría (AAP) (2)

El niño está listo para empezar a tomar otros alimentos cuando:

• Es capaz de sentarse estable sin ayuda.

• Pierde el reflejo de extrusión que hace que los niños expulsen la cuchara con la lengua (Hasta que tienen suficiente discernimiento para distinguir lo que se come de lo que no, por si acaso lo escupen todo)

• Muestra interés por la comida de los adultos

• Sabe mostrar hambre y saciedad con sus gestos (Al ver acercarse la cuchara el niño que tiene hambre abre la boca y mueve la cabeza hacia delante. El que está saciado, cierra la boca y mueve la cabeza hacia un lado).

Los nuevos alimentos se deben introducir de uno en uno, en pequeñas cantidades y con al menos una semana de separación.

Nueva declaración de la AAP sobre la lactancia materna, 1997 (3)

• La lactancia materna debe ser exclusiva y a demanda hasta los 6 meses

• Se pueden añadir otros alimentos a partir de los 6 meses, continuando la lactancia materna como mínimo hasta el año, y luego durante todo el tiempo que madre e hijo deseen.

Recomendaciones de la OMS y UNICEF (4)

• Lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses

• Se pueden ofrecer otros alimentos complementarios a partir de los 6 meses, aunque si el desarrollo sigue siendo adecuado, tal vez no sea necesario dar otros alimentos hasta los siete o incluso los ocho meses.

• Continuar la lactancia materna, junto con otros alimentos, hasta los dos años o más.

• Los alimentos deben ser variados

• El pecho debe ofrecerse antes que los otros alimentos, para mantener una buena provisión de leche en la madre

• Los menores de 3 años deben comer al menos 5 o 6 veces al día


• Añadir un poco de aceite o mantequilla a las verduras, para aumentar su valor calórico.



¿QUÉ TIPO DE ALIMENTOS?

Todas las madres suelen recibir detalladas instrucciones de sus pediatras sobre cuales son “los mejores alimentos para empezar la alimentación complementaria”. El problema es que cualquier madre que hable con otra madre, ya sea la vecina en el parque, la cuñada en Lugo o aquella amiga que se fue a Salamanca, puede comprobar por si misma que estos supuestos “mejores alimentos” simplemente no coinciden y se hacen cada vez mas
extraños a medida que aumenta la distancia geográfica, no digamos si además la amiga en cuestión se ha ido a vivir a otro país. Empleando el puro sentido común pronto se hace evidente que con toda probabilidad existen tantos “mejores alimentos, cantidades y sistemas” como pediatras hay en el mundo.

Y es que a veces nos pasa desapercibido que todas estas recomendaciones no obedecen realmente a evidencias científicas sino que responden mas bien a los hábitos culturales de una población determinada, a las preferencias personales de cada profesional de la salud en cuestión y a protocolos de introducción de alimentos que fueron estipulados en su día y que tienden a perpetuarse por su propia inercia sin que nadie los
cuestione.

Las recomendaciones de los expertos basadas realmente en la evidencia científica son mucho mas generales y es importante que todas las madres las conozcan:

• No hay ninguna base científica para recomendar la introducción de un alimento antes que otro siempre que al principio se trate de alimentos sanos con poco potencial alergénico. Es indiferente empezar por la fruta, la verdura, los cereales,...

• No hay ninguna base científica para recomendar que un alimento determinado deba darse a una hora determinada (Por ejemplo, las frutas por la tarde). Cualquier alimento puede darse a cualquier hora, a comodidad de la madre. De hecho si la madre trabaja o debe ausentarse por cualquier motivo lo más cómodo es que la alimentación complementaria se de en su ausencia.

• Los alimentos deben empezar a introducirse a partir de los 6 meses y siempre después del pecho o la leche extraída. Solo si la madre está ausente y no quiere extraerse la leche, los alimentos complementarios la sustituirán.

• Los alimentos deben introducirse de uno en uno, separados por al menos una semana (Por ejemplo, si se decide empezar por la fruta, la primera semana se le da a probar la pera, a la semana siguiente la manzana, y así sucesivamente).

• Se debe empezar con pequeñas cantidades que irán aumentando a medida que el niño las acepte de buen grado.

• Nunca se debe obligar a comer a un niño.

• Procurar escurrir los alimentos para no llenarle la barriga con el agua de cocción.

• No dar alimentos que suelen causar alergia (especialmente leche de vaca y derivados, huevos, pescado, soja, cacahuetes, melocotón, fresas, frutas del bosque y cualquier otro que produzca alergia a un miembro de la familia) hasta los 12 meses.

• No dar alimentos con gluten (cualquiera que lleve trigo, avena, centeno o cebada, como por ejemplo el pan y las galletas) hasta como mínimo los 8 meses, siempre y cuando ya se hayan introducido previamente los cereales sin gluten, en caso contrario esperar y empezar por éstos últimos.

• No añadir azúcar ni sal a los alimentos.

Puesto que la capacidad del estómago de los niños es más reducida, para que puedan obtener suficientes nutrientes de las comidas que tomen, éstas deberían ser ricas en energía y nutrientes (incluyendo micro nutrientes). Se recomienda incluir (5):

• Variedad de alimentos (después de haberlos introducido de uno en uno separados por una semana)

• Alimentos ricos en energía, como aceites. Los purés deben ser tan espesos como el niño pueda tomarlos, para evitar tener que diluirlos.

• Frutas frescas y vegetales

• Alimentos ricos en hierro (legumbres, carnes....)

¿QUÉ CANTIDAD?

La mejor estrategia para determinar la cantidad de alimentación complementaria que debe ingerir un niño es fiarse de su propio sentido del apetito.

Al principio tomará apenas alguna cucharada pero en cuanto empiece a aceptar de buen grado la alimentación complementaria irá aumentando la cantidad que ingiera.

La idea es ofrecer y, sobre todo, no obligarle jamás a comer. Cada niño tiene sus propias necesidades y sigue su propio ritmo, pretender que coma una cantidad standard determinada a una edad determinada no solo es inadecuado sino que puede ser contraproducente.

¿CUÁNDO INTRODUCIRLOS?

Aparte de seguir las recomendaciones anteriores, el momento de empezar la alimentación complementaria puede venir determinado por las circunstancias propias de cada madre.

Las madres que trabajan fuera de casa suelen ser víctimas de dos errores típicos:

• Creer que hay que destetar antes de ir a trabajar.

• Creer que si le van a dar otros alimentos a sus hijos cuando empiece a trabajar, tiene que acostumbrarlo primero.

La lactancia materna es compatible con el trabajo fuera de casa mediante diferentes técnicas, pero si no fuera posible o no se desease seguir las recomendaciones de la OMS / UNICEF y de la AAP, siempre se puede adelantar la introducción de la alimentación complementaria hasta los 4 meses. En este caso el mejor sistema es que la madre dé el pecho antes de ir a trabajar y a su regreso, así como en los fines de semana y reservar otro tipo de alimentos para cuando la madre esté ausente. Intentar acostumbrar a un niño a la alimentación complementaria antes de que la madre vuelva al trabajo, solo consigue avanzar el problema:
Podría haber conseguido cuatro meses de lactancia materna exclusiva y se ha quedado en tres meses. Y además, por término general, la criatura no se acostumbra.

¿CÓMO EMPEZAR?

Los alimentos no necesariamente deben estar triturados, sino que basta que sean de consistencia blanda y puedan ser aplastados o troceados con un tenedor o por el propio niño con la lengua y el paladar (no hay que pretender que a los 6 meses y 1 día, el niño coma un plato entero de comida); en realidad, al principio, la comida es más un experimento sensorial que otra cosa y seguramente no comerá más que unas pocas
cucharadas si acaso; con el tiempo irá comiendo cantidades mayores, pero mientras tanto, la leche materna sigue alimentándolo.

Los alimentos que se ofrecen pueden ser alimentos especialmente preparados para el niño o bien los mismos alimentos que toma el resto de la familia pero adaptados a la capacidad del niño; esto último es preferible siempre que los hábitos alimentarios de la familia no sean muy inadecuados para un bebé; si además el niño como a la mesa a la vez que los demás, se estará proporcionando al niño la función socializadora que tiene la comida para el resto de la familia (Ej. El día que se prepare cocido, se pueden apartar unas patatas, garbanzos y pollo antes de añadir la sal, que machacados con un tenedor se pueden dar al niño). No son necesarios alimentos especiales para bebés y algunos de ellos, a parte de ser caros, llevan aditivos poco recomendables (sacarosa, aromas de vainilla, etc.). Un arroz hervido es un cereal sin gluten que el niño puede tomar desde los 6 meses.

La densidad energética de las comidas que se ofrecen al niño es algo a tener en cuenta. La cantidad de nutrientes contenida en las papillas preparadas por las madres es muy variable (6), en general con exceso de proteínas y con pocas calorías; la calidad de las papillas caseras mejoraría moderando la carne, añadiendo aceite y suprimiendo la sal;
además en general ninguna papilla casera supera en calorías a la leche materna, lo que confirma la recomendación de dar antes el pecho que la papilla y demuestra lo carente de sentido que es adelantar la alimentación complementaria porque el niño gane poco peso.

Es frecuente ver como niños amamantados acaban tomando leche artificial sin necesidad por la costumbre de mezclar los cereales en polvo con ésta; para un niño que tome biberón, es cómodo mezclar la leche artificial con los cereales, sin embargo un niño que toma pecho no necesita otra leche diferente a la de su madre, así que se le pueden
preparar los cereales con agua, caldo, o incluso con leche que su madre se haya extraído, aunque esto último no es necesario si el niño toma pecho en otros momentos del día.

La costumbre de dar zumo de naranja solo o para diluir otras frutas en los primeros meses debería desterrarse. Probablemente proceda del intento de evitar el escorbuto en los niños con lactancia artificial en la primera mitad del siglo XX. Puesto que los niños amamantados no tienen este riesgo, no se benefician de esta práctica, y sí en cambio se
ven sometidos a un mayor riesgo de alergia, puesto que los cítricos frecuentemente están implicados en alergias alimentarias cuando se introducen precozmente en la dieta del niño (1).

Es importante recordar que aunque el niño necesite a partir de una cierta edad otros alimentos distintos de la leche materna, ésta sigue siendo el alimento más nutritivo de todos cuantos pueda tomar el niño; por este motivo, la OMS recomienda que primero se ofrezca el pecho y después los otros alimentos, aunque ello suponga que el niño tome menos de otras cosas, lo que sería inadecuado es que por tomar primero otras cosas el niño deje de tomar la leche materna.

¿Y SI NO QUIERE?

No todos los niños están preparados para la alimentación complementaria al mismo tiempo. Algunos ya muestran interés por otros alimentos antes de los 6 meses, en cambio otros pueden tardar mucho mas tiempo y no aceptarlos de buen grado hasta los 7 u 8 meses e incluso hasta más tarde (Probablemente en breve veremos estudios que evalúen el inicio de la introducción de alimentos complementarios más tardíamente, hacia los 8 o
9 meses de edad).

Unos niños comen una cantidad bastante “aceptable” casi desde el principio, otros apenas picotean pequeñas cantidades de diversos alimentos hasta pasado el año.

Lo que está claro es que más pronto o más tarde todos los niños empiezan a interesarse por otros alimentos y que mientras tanto la lactancia materna cubre sus necesidades, por lo nunca se debe intentar imponer a un niño la ingesta de una determinada cantidad de alimento.

ALGUNOS FALSOS MITOS DE LA ALIMENTACIÓN INFANTIL

”Las papillas alimentan mas que la leche”.



A muchas madres les dicen que “su leche ya no alimenta” o que “su leche es agua” y lo peor es que muchas se lo creen.



Las papillas de carne y verduras suelen tener menos calorías que la leche y las de verduras solas y las de fruta todavía menos, y aunque algunas papillas, como las de cereales, tengan bastantes calorías, tienen menos cantidad de proteínas, vitaminas, minerales y otros nutrientes que la leche materna.

El único alimento capaz de satisfacer, por sí solo, todas las necesidades de un ser humano, al menos durante una parte de su vida, es la leche materna. Un recién nacido está perfectamente alimentado durante seis meses o más sólo con leche materna; pero nadie estaría perfectamente alimentado ni en su infancia ni en ninguna época, si pasase seis meses comiendo solo carne, o sólo pan, o sólo naranjas. Lo que no significa que el pan, la carne o las naranjas “no alimenten”, sino que se han de complementar con otras cosas. Complementar, no sustituir.

”Con una buena papilla antes de cenar, dormirá toda la noche”

No se haga muchas ilusiones, muchos niños, incluso a los dos o tres años, se despiertan casi cada noche por mucho que hayan cenado.

Por mucho que se pretenda utilizar la comida para manipular el sueño de los niños, está demostrado experimentalmente que los niños no duermen más por haber tomado papilla. Durante los primeros años los niños suelen despertarse por la noche, no sólo porque necesitan comer, sino porque nos necesitan a nosotros. Por suerte el pecho permite satisfacer las dos necesidades a la vez, y el niño vuelve a dormir rápidamente.

”A partir de los 6 meses han de tomar leche de continuación”



La leche de continuación es un invento comercial, sin apenas utilidad práctica. Tanto la AAP como la OMS opinan que las leches de continuación son innecesarias y recomiendan tomar la misma leche durante el primer año.

¿Para que la inventaron, entonces? Muy sencillo. La ley prohíbe, en muchos países (incluido España), hacer publicidad de la leche de inicio. Pero la mayoría, por desgracia, no prohíben la publicidad de la leche de continuación. Así que para los fabricantes es ideal disponer de dos leches con el mismo nombre, que sólo se diferencien por el numerito, de esta manera al publicitar PATATIN 2 consiguen hacer aumentar las ventas de PATATIN 1.

La principal utilidad de las leches de continuación, según la ESPGAN, es que son más baratas. Como la leche artificial es cara, las madres con menos recursos que dan el biberón pueden sentirse tentadas a introducir antes del año la leche entera de vaca, lo que no sería muy conveniente. Una leche que, sin ser tan adaptada, saliese más barata, podría resultar útil.

¿Sin ser tan adaptada? En efecto. La leche de vaca tiene un exceso de proteínas, más del triple que la leche materna lo que es uno de sus mayores peligros ya que un bebé no puede metabolizar una cantidad tan grande de proteínas, y puede enfermar gravemente. La fabricación de la leche artificial consta de varios pasos, uno de los cuales es quitar la
mayor parte de las proteínas, proceso que no es nada fácil. Si no hay que quitarle tantas, resulta más fácil de fabricar y, por tanto, más barata. La ESPGAN parece creer que la diferencia de precio será sustancial, pero al menos en España, la diferencia para el consumidor es muy pequeña.

No es que la leche de continuación sea mejor para los bebés mayores. Es peor que la leche de inicio, porque está menos adaptada. Pero los bebés mayores tienen una mayor capacidad para metabolizarla por lo que es más fácil que la puedan tolerar.

La industria láctea intenta darle la vuelta a la tortilla y vender la leche de continuación como “enriquecida en proteínas para cubrir las necesidades en aumento de su hijo”, pero no hay que dejarse engañar. Las necesidades de proteínas de los niños disminuyen a medida que crecen por lo que el exceso de proteínas en la leche de continuación no es ninguna ventaja para los bebés, sino sólo un desecho industrial.

Por supuesto los niños que toman pecho pueden seguir con el pecho pasados los 6 meses hasta que la madre y su hijo deseen.

”Si no come carne no tendrá suficientes proteínas”

Tal como se desprende del apartado anterior, incluso si el bebé solo tomase leche, ya tendría suficientes proteínas. Y los cereales y legumbres aportan más proteínas todavía. De hecho el exceso de proteínas suele ser uno de los inconvenientes que presentan la mayoría de las papillas caseras (6).






RESUMEN BASADO EN:

Dr. Pilar Serrano Aguado: Alimentación complementaria y destete del niño. En: Lactancia Materna. Josefa Aguayo Maldonado (Ed.). Universidad
de Sevilla. 2001

Dr. Carlos González: Mi niño no me come. Ediciones Temas de Hoy, 1999

Ruth A. Lawrence: La Lactancia Materna: Una guía para la profesión médica. Mosby. 1996




BIBLIOGRAFIA



1. ESPGAN (Sociedad Europea de Gastroenterología y Nutrición Pediátricas). Committe on Nutrition, “Guidelines on infant nutrition. III. Recommendations for infant feeding. Acta Paediatr Scand 1982; suppl 302:61-95

2. American Academy of Pediatrics Committee on Nutrition. On the feeding of supplemental foods to infants. Pediatrics 1980; 65:1178-1181

3. American Academy of Pediatrics Work Group on Breastfeeding. Breatfeeding and the use of human milk. Pediatrics, 1997; 100:1035-1039

4. UNICEF, OMS, UNESCO, FNUAP. Para la vida. Un reto de comunicación. 2ª ed. 1993

5. Sserunjogi, l.; Poskitt, E. Feeding young children. Child health dialogues, 9:6-7, 1997. WHO publication revised un May/99

6. Van den Boom, S.A.M.; Kimber, A.C.; Morgan, J.B. Nutritional composition of homeprepared baby meals in Madrid. Comparation with commercial products in Spain and homemade meals in England. Acta Paediatr 1997; 86:57-62

domingo, 26 de octubre de 2008

Lactancia Materna

Desde el blog Por un embarazo y un parto respetados. Por un nacimiento digno, traigo este artículo que ha escrito Mireia Muñoz y que condensa mucha información útil sobre lactancia materna. El blog lo he cazado buscando bibliografía para un proyecto en el que ando metida de creación de un grupo de madres y padres... a ver qué sale!!
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Existen sólidas bases científicas que demuestran que la lactancia materna es el mejor alimento que una madre puede dar a su hijo recién nacido. No solo considerando su composición, sino también por el vínculo afectivo que crea y la protección que brinda frente a numerosas enfermedades. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Academia Americana de Pediatría (AAP), el Comité de Lactancia de la Asociación Española de Pediatría recomienda la alimentación exclusiva al pecho durante los primeros 6 meses de la vida del niño y continuar el amamantamiento junto con las comidas complementarias adecuadas hasta los 2 años de edad o más.

En ocasiones, las madres deciden que darán el biberón incluso antes de que nazca su bebé, unas por falta de información, otras por falsos mitos inculcados. En otras, abandonan la lactancia frustradas dudando de su capacidad para lactar, o de la de su bebé para mamar. Muchas porque no tuvieron apoyo que les acompañara, enseñara y guiara. Es interesante conocer algunas cosas antes de tomar una decisión tan importante y de privar a nuestro bebé y a nosotras mismas de todos los beneficios que la Lactancia Materna conlleva, para que, sea cual sea la decisión que tomemos, sea una decisión informada y no condicionada por una falsa información o falta de la misma.

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BENEFICIOS PARA LA MADRE
Favorece la relación de apego con el bebé, se establece un diálogo íntimo a base de sonrisas, miradas, caricias.
Dar de mamar es una experiencia gozosa y única que ayuda a vivir la maternidad en plenitud. Disminuye las posibilidades de depresión postparto y ayuda a sanar partos traumáticos.
Ayuda al útero a contraerse y recuperar su forma más rápidamente, disminuyendo el sangrado postparto y el riesgo de hemorragia.
La grasa acumulada en el cuerpo durante el embarazo se convierte en energía para producir leche con lo cual se recupera el peso o la silueta.
Mejora la anemia y se ahorra hierro gracias a la ausencia de la amenorrea prolongada, favoreciendo además el espaciamiento natural en los embarazos gracias a sus propiedades anticonceptivas mientras la lactancia es exclusiva y a demanda.
A largo plazo disminuye el riesgo de cáncer de pecho, de ovarios y la osteoporosis.
La leche materna además es estéril, antiséptica, está siempre lista para el bebé en cualquier lugar y momento, a la temperatura correcta, incluso a mitad de la noche y además es gratis.
Es cómodo pues la leche siempre estará a punto: temperatura adecuada y composición perfecta, y no habrá que comprar ni esterilizar tetinas ni bibes, ni estar pendientes de que no falten los polvos o el agua hervida o embotellada, y no será ningún problema cuando falten la luz o el gas.

BENEFICIOS PARA EL BEBÉ

La leche materna está especialmente indicada para el bebé, con el equilibrio justo de nutrientes que necesita y es por tanto nutricionalmente superior a cualquier otra alternativa.
Contiene anticuerpos y defensas para ayudarle a combatir las infecciones.
El calostro que se produce los primeros días tiene un alto valor en proteínas, rica en anticuerpos y fácil de digerir.
Es más fácil de digerir que la leche de fórmula, no produce tanto estreñimiento, ni molestias gastrointestinales, cólicos o diarreas.
Protege contra numerosas enfermedades tales como catarros, bronquiolitis, neumonía, diarreas, otitis, infecciones de orina, síndrome de muerte súbita, Enterocolitis Necrotizante (enfermedad frecuente en los Prematuros), y meningitis por Haemophilius mientras el bebé está siendo amamantado, pero también lo protege de enfermedades futuras tales como asma, alergia, obesidad, diabetes tipo I, la enfermedad de Crohn, la colitis ulcerosa, arterioesclerosis o infarto de miocardio en la edad adulta, así como de la leucemia.
Además, favorece la maduración del sistema nervioso y los niños alimentados a pecho tienen un cociente intelectual más alto.

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La leche materna contiene todo lo que el niño necesita durante los primeros meses de vida. Un recién nacido sano no necesita más líquidos que los que obtiene de la leche de su madre, no es necesario ni recomendable ofrecer agua ni soluciones de suero glucosado, zumos, agua ni papillas. La cantidad se ajusta a lo que el niño toma y a las veces que vacía el pecho al día. La calidad también varía con las necesidades del niño a lo largo del tiempo: durante los primeros días, la leche es más amarillenta (calostro, que comienza a producirse a mitad del embarazo) y contiene mayor cantidad de proteínas y sustancias antiinfecciosas (anticuerpos maternos y protección frente a la ictericia); posteriormente aparece la leche madura, que es más líquida al principio de la toma, para que salga, calme y quite su sed rápidamente, y más densa y calórica al final para que tenga un mayor aporte nutricional y lo sacíe, por todo ello es importante vaciar un pecho antes de comenzar con el otro. El estómago de un recién nacido es del tamaño de una canica, por lo que las dosis pequeñas de calostro están diseñadas especialmente para nuestro bebé. Son fácilmente digeribles y sus propiedades laxantes estimulan la pronta salida del meconio (primeras heces de color verdoso y textura pegajosa), que deja sitio libre para que crezca el estómago hasta ser del tamaño de su muñeca, hacia los 3-4 días.

En caso de cesárea, la leche tarda un poco más en subir, por lo que es importante estimular más el pecho y no dar suplementos; toda la leche llega.

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El principal estímulo que induce la producción de la leche es la succión del niño, por lo tanto, cuantas más veces se agarra el bebé al pecho de la madre y cuanto mejor se vacía éste, más leche se produce. Por este motivo es importante no ofrecer “ayudas” de biberón y realizar una lactancia a demanda, libre por completo de horarios. Hay que recordar siempre que a mayor estimulación, mayor producción. No necesitamos saber cuánta leche toma nuestro bebe si siempre que quiere lo ponemos al pecho, puesto que tomará siempre la que necesite y por tanto el pecho se adaptará a la producción que el bebé demande. Es útil saber que el llanto es un signo tardío de hambre, por lo que no tiene sentido hacer esperar al bebe un tiempo determinado o regirnos por unas pautas horarias, engañarlo con chupetes u otros líquidos si lo que necesita es mamar y por tanto estimular el pecho para que adapte la producción a sus necesidades. Cada bebé tiene su propio ritmo y no ha de ser comparado con otros.

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Cualquier mujer puede ser capaz de alimentar a su hijo exclusivamente con su leche. No existe la leche materna de baja calidad; ésta siempre es adecuada al bebé y es todo cuanto necesita. Ninguna mujer “no tiene leche” o no “puede dar el pecho”, ni está condicionada hereditariamente.

A menudo numerosos mitos y leyendas o malos consejos rodean la lactancia materna, que se ve afectada negativamente al no darle la importancia que merece o nos crean confusión y falsas referencias. Es importante descartar algunos de ellos, completamente falsos y sin ningún respaldo científico o médico que los avale, a menudo ocasionados por una información errada:


· No hay (suficiente) leche durante los primeros 3 o 4 días posteriores al nacimiento del bebé.

· La madre debe lavarse los pezones cada vez que vaya a alimentar a su bebé.

· La extracción de la leche materna es necesaria para saber cuánta leche tiene disponible la madre.

· Si la madre tiene una infección, la vacunan o se medica debe suspender la lactancia materna.

· Si el bebé tiene diarrea o vómito, la madre debe suspender la alimentación con leche materna.

· Una madre que amamanta debe comer mayor cantidad de alimentos para producir suficiente leche o ingerir una mayor cantidad de líquidos.

· Una madre que fuma no debe amamantar a su bebé.

· Los bebés prematuros, con labio leporino, paladar hendido o ambas cosas no pueden mamar.

· Las mujeres con senos pequeños producen menos leche que aquellas con senos grandes.

· Las mujeres con implantes mamarios o pezones planos no pueden lactar.

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Es importante, sobre todo al principio, que no se ofrezcan al niño chupetes ni biberones. Una tetina no se “chupa” de la misma forma que el pecho por lo que el recién nacido puede “confundirse” y posteriormente agarrar el pecho con menos eficacia. Esto puede ser la causa de problemas tales como grietas en el pezón, mastitis y falta de leche a la larga. Un recién nacido no rechaza el pecho (no puede, no lo conoce), lo que ocurre es que ha de aprender a mamar y hay que tener paciencia para que aprenda. Tampoco es recomendable utilizar pezoneras. Las grietas surgen porque el niño se agarra mal al pecho, así que lo importante es corregir la postura. El uso de pezoneras acorta la duración de la lactancia y además la hace muy incómoda. La postura al dar de mamar es la clave del éxito: Cuando mama, el bebé ha de estar barriga con barriga, tiene la boca muy abierta, el pecho metido hasta el fondo, los labios evertidos (es decir, el labio superior doblado hacia arriba y el inferior doblado hacia abajo). La nariz está cerca del pecho y el mentón suele tocarlo. La mayor parte de la areola está en la boca del bebé y el pezón de la madre enfoca hacia su paladar. Una mala posición puede causar grietas, dolor y puede hacer que el bebé no se sacíe y por tanto mame más a menudo de forma ineficaz o trague aire que le produzca cólicos.

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Resulta vital para la continuidad de la lactancia el apoyo de nuestro pediatra: Aparentemente, todos apoyan la lactancia materna, pero en la práctica muchos de ellos la apoyan solamente cuando las cosas van perfectamente bien y algunos ni siquiera en esos casos. Tan pronto como surge alguna dificultad, aconsejan suspender o suplementar. Algunas pautas para distinguir a unos de otros podrían ser:

· Si nos entrega muestras de leche en polvo antes o después de dar a luz.

· Si nos dice que la alimentación con leche materna o con fórmula son esencialmente iguales.

· Si nos insinúa que una leche de fórmula determinada es mejor.

· Si nos dice que no es necesario que alimentemos a nuestro bebé inmediatamente después de su nacimiento porque todavía estaremos cansadas y el bebé aún no tendrá interés en hacerlo.

· Si nos dice que no existe la confusión de pezón y al mismo tiempo que debemos suministrarle el biberón desde temprana edad para que lo acepte.

· Si nos dice que debemos suspender la lactancia materna cuando nosotras o nuestro bebe estemos enfermos, o cuando tomemos algún medicamento.

· Si nos dice que la leche materna no tiene valor nutricional después de los seis meses o se sorprende si nosotras aun lactamos.

· Si nos dice que nunca debemos permitir que el bebé se duerma en el seno materno o nos impone horarios o pausas nocturnas.

· Si nos dice que no es necesario que nos quedemos en el hospital para alimentar a nuestro bebé enfermo porque es importante que descansemos en casa.

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Es muy importante que al niño se le ofrezca el pecho precozmente, a ser posible en la primera media hora tras el parto, puesto que es cuando están más receptivos y tienen más despierto el reflejo de succión. Después de la primera hora, el recién nacido suele quedar adormecido durante unas horas. Durante este tiempo, es recomendable que el bebé permanezca junto a su madre aunque no muestre interés por mamar y que se estimule el contacto piel con piel entre ambos, de gran importancia para los dos. (Más info desde www.quenoosseparen.info , una campaña financiada y avalada por el Ministerio de Sanidad y apoyada por numerosos colectivos profesionales de la salud, con evidencias científicas e información sobre los beneficios de la no- separación madre/bebé y el contacto piel con piel).
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Es útil saber que se puede amamantar a mellizos o a dos bebés de diferente edad a la vez, se llama “lactancia en tándem”. También se puede relactar cuando se ha interrumpido la lactancia materna o no se ha ofrecido desde el nacimiento. Volver al trabajo no ha de significar abandonar la LM, siempre podemos sacarnos leche, dejar las comidas sólidas para nuestra ausencia o mantener alguna toma.

En caso de tener dudas o algún problema, es vital no atender consejos que nos recomienden, de una u otra forma, dar suplementos o interrumpir la lactancia materna. Lo mejor es ponerse en contacto con nuestra comadrona, asistir a grupos de apoyo a la lactancia o ponernos en contacto con asesoras de lactancia (suelen prestar ayuda telefónica gratuita).

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Más información:


· SOBRE MEDICAMENTOS COMPATIBLES/INCOMPATIBLES:

http://www.e-lactancia.org/espanol/inicio.asp


· RECOMENDACIONES PARA LA LACTANCIA MATERNA:

http://www.aeped.es/lactanciamaterna/lactmat.htm

http://www.vialactea.org/

http://www.laligadelaleche.es/


· ALGUNAS ASOCIACIONES PRO-LACTANCIA MATERNA:

http://www.lacmat.org.ar/

http://www.albalactanciamaterna.info/

http://www.dardemamar.com/


· OTRAS WEBS ÚTILES:

http://www.tecnicadelasonda.tk/

http://www.medela.es/E/index.php


· “UN REGALO PARA TODA LA VIDA”, Autor: Pediatra Carlos González. Ed.: Temas de Hoy.


Mireia Muñoz

Curvas de crecimiento (Carlos González)

Desde el blog de Bebés y más, Armandilio hace una entrada resumiendo una charla que dio Carlos González sobre la interpretación de las tablas de peso y crecimiento, que no tiene desperdicio. Traigo el video para aquí también, recomiendo la entrada de Armando y sobre todo, esperamos la segunda parte!!



www.Tu.tv

martes, 30 de septiembre de 2008

El pecho no tiene horario

Recuerdo que me gustó mucho ver este video en su día y me dio mucha confianza (aparte de buena información).

Lo he encontrado en la web Criar con Apego

miércoles, 6 de febrero de 2008

Autorregulación y lactancia materna


Estíbalitz Vegas González
Licenciada en Psicología
www.adorepsicoterapia.com


Reich formuló su Teoría de la Autorregulación en oposición al psicoanálisis y su Teoría de la Frustración. Según la Teoría de la Frustración para que un niño avance en su desarrollo es necesario frustrarle, porque sino, no pasaría a la etapa siguiente, se quedaría siempre atascado en el Principio del Placer y no accedería al Principio de Realidad. Según OTTO FENICHEL, psicoanalista, es necesario “enseñar al adulto la conducta apropiada” porque “los instintos pueden ser peligrosos” y necesitan de un control por parte del exterior. Es por ello que los psicoanalistas, aunque varían en cuando al tiempo recomendado de lactancia, hablan siempre de un destete precoz (dentro del primer año de vida). Por ejemplo, WINNICOT recomienda el destete en torno a los 9 meses. La Teoría de la Frustración parte de la idea de que los niños no saben y hay que enseñarles, hay que marcarles el camino para que lleguen a ser seres sociales, a dormir correctamente, a comer lo debido, ... . Estas ideas están detrás de la mayoría de las costumbres en torno a la crianza que vemos a nuestro alrededor. En el fondo hay una desconfianza hacia el niño, se piensa que si se respetan sus necesidades no va a ser capaz de ser autónomo, no podrá salir de la fusión.

Sin embargo, en la práctica se observa que cuanto mas placer ha podido disfrutar un niño, mas creativo se muestra, mas alegre, con mas capacidad para salir de situaciones negativas, para reivindicar lo positivo, para ser sociable, ...Para lograr la independencia es necesario un largo periodo de dependencia, que no interesa a nuestra sociedad.

Reich, que fue también en su inicio psicoanalista, se separó con el tiempo de las ideas de Freud. Hasta entonces el psicoanálisis ortodoxo había observado tan sólo lo que en su época era habitual. Reich tiene en cuenta también los datos aportados por los estudios antropológicos (Malinowsky, ...), a través de los que conoce otros tipos de crianza y sociedades. También sus descubrimientos en su labor como terapeuta le llevan a separarse del psicoanálisis tanto en su forma de trabajar como en la explicación del origen de los problemas (además, en el trabajo en terapia con adultos puede verse con claridad lo que no hay que hacer con los niñ@s). Posteriormente Reich también amplió sus investigaciones con la observación del desarrollo de niñ@s en ausencia de intervenciones externas innecesarias y en condiciones idóneas, para tener mas datos acerca del niño sano (hasta entonces sólo se había prestado atención a los posibles trastornos y alteraciones, al niño enfermo, y no al sano).

La Autorregulación es la capacidad, presente en todos los seres vivos (unicelulares y pluricelulares), de regular espontáneamente las propias funciones vitales, de conectar con las propias necesidades básicas y buscar su satisfacción. Por necesidades básicas entendemos el alimento, el descanso, la actividad sexual (cuando hablo de actividad sexual, no me refiero a actividad genital exclusivamente, sino a la sexualidad en un sentido amplio, a todo lo relacionado con el placer) y la vivencia de seguridad afectiva (Ej.: Llevar a los bebes en brazos era una necesidad primaria para defenderlos de los depredadores). Cuando Es decir, como seres vivos que somos, nacemos con la capacidad de saber qué es lo que nos da placer, seguridad, lo que nos nutre, lo que necesitamos dormir, ... y de dar los pasos necesarios para lograrlo. Todas estas cosas no se aprenden, ya las sabemos, y cambian en función del nivel de maduración. Y desgraciadamente, si esta capacidad de autorregulación no se puede ejercer debido a intervenciones exteriores, se puede perder. Autorregulación es algo que viene de dentro, y se opone a “Educación”, que es algo que viene de fuera.

Pues bien, en el inicio de la vida extra-uterina, la lactancia materna es el medio a través del cual los bebés cubren todas las necesidades primarias mencionadas: les proporciona alimento, seguridad, afecto, placer y descanso (los bebés en general se duermen al pecho).

Tanto la O.M.S. como UNICEF recomiendan un mínimo de 6 meses de lactancia exclusiva a demanda, y un mínimo de dos años de lactancia combinada con otros alimentos. La lactancia materna compensa la inmadurez de su sistema inmunológico y es sin duda el mejor alimento para el bebé, que se adapta además a sus necesidades cambiantes. Cualquier leche de fórmula no hace sino intentar imitar a la materna. Además la leche materna no es siempre exactamente igual: la del inicio contiene mas agua, la que viene a continuación mas cantidad de proteínas y la del final es mas grasa. Esto hace posible que el bebé pueda regular su ALIMENTACIÓN a través de la duración de sus tomas, del tiempo que pasa sin mamar, mamando de un pecho o de los dos, ... siempre que no introduzcamos elementos extraños (chupete, biberón, ...) o intentos de control externo (reloj, ...). Además como la producción de leche materna se origina en función de la succión, nos encontramos con que cada madre produce la cantidad de leche que su hijo, y no otro (todos somos distintos), necesita. Si sus necesidades de nutrientes se incrementan, mamará mas frecuentemente una temporada hasta lograr un nuevo equilibrio.

La lactancia materna también produce PLACER. En el inicio de la vida la boca es el lugar del cuerpo mas cargado energéticamente. El bebé, cuyo desarrollo es cefalo-caudal (es decir, madura primero sus ojos, su boca, ... después sus brazos y mitad superior del cuerpo, ... y por último sus piernas ya cercano al año de vida), se relaciona con su entorno principalmente a través de la boca. A través de la boca conoce el mundo y su propio cuerpo (primero los dedos, las manos, luego los pies, ... y poco a poco cualquier otra parte del cuerpo u objeto al que pueda tener acceso), y esta experimentación le produce placer. En palabras de Michel ODENT, “La sexualidad es un todo, en todos los episodios de la vida sexual, nacimiento, lactancia, ... son las mismas hormonas (oxitocina, prolactina, endorfinas, adrenalina) las que están implicadas y el mismo escenario el que se reproduce”.

De hecho, cuando la lactancia es satisfactoria, pueden observarse en bebés muy pequeños orgasmos orales (los bebés se sonrojan, los labios comienzan a temblar, los ojos se entornan y acaban relajados y dormidos), que en un inicio los médicos confundieron con ataques epilépticos. Desde el punto de vista Reichiano, el orgasmo es el medio a través del cual regulamos la energía de nuestro organismo, evitando que se acumule energía que podría producir con el tiempo enfermedades.

La lactancia materna también debiera producir placer en las madres (y en muchas mujeres es así), y es precisamente el motivo por el cual se mantiene la lactancia en otras especies mamíferas, es lo que “motiva” a las hembras a amamantar). Los motivos que han llevado a que muchas mujeres no sientan el amamantamiento como una experiencia placentera, e incluso en muchos casos sea vivido como algo incómodo, desagradable o incluso doloroso, es un tema que nos llevaría mucho tiempo y que se relaciona estrechamente con el tipo de sociedad en el que vivimos y el modo en que hemos sido criadas.

Por lo tanto, como relación sexual que es, son muy importantes las condiciones en las que se da de mamar. Es necesario un marco de intimidad en el que la madre y el bebé puedan mirarse relajadamente a los ojos y disfrutar del momento. Una vez mas nos encontramos con que todo en la naturaleza está muy bien pensado, porque los bebés comienzan a enfocar rudimentariamente a una distancia de unos 20 cm, precisamente la distancia que separa los ojos de la madre de los del bebé en la posición de amamantamiento. Por eso una madre que mira amorosamente a su hij@ mientras lo amamanta, previene, tal como afirma Federico Navarro, durante los primeros 15 días de vida el astigmatismo, y durante los primeros meses la miopía.

De hecho, lo primero que hace un bebé al nacer, si el ambiente es lo suficientemente tranquilo y las luces no demasiado potentes, es buscar los ojos de su madre. Busca los ojos de su madre y después su pecho. El mejor momento para comenzar la lactancia es dentro de la primera hora de vida, cuando el instinto de succión es mas fuerte. En ese momento la lactancia no se inicia por hambre (por necesidad de nutrientes), sino por una búsqueda de placer y SEGURIDAD. El bebé acaba de estar unido a través del cordón umbilical a su madre hasta ese mismo momento, por lo que no puede tener hambre. Además, aunque tuviera hambre el calostro no podría saciarle porque, aunque cumple una función muy importante a nivel inmunitario, el calostro no tiene apenas calorías. El contacto de la boca y el pezón y el contacto ocular vienen a sustituir la unión entre la madre y el bebé que durante el embarazo se ha producido a través del cordón umbilical. Por eso proporciona también seguridad. Su madre (sus sonidos, su presencia) es lo único que conoce y su mundo se ampliará muy poco a poco a través de ella. Los bebés necesitan mucho contacto, y ante cualquier susto es lo que les devuelve la calma.

La teta es el recurso mas útil para calmar a un bebé (si la madre está calmada, claro) y el mas recomendable, porque un bebé, especialmente durante el primer año de vida, se ve desbordado por sus emociones para las que aun no tiene filtro ni defensa ninguna (así será hasta que el neocortex se ponga en funcionamiento con la aparición del lenguaje, ...). En palabras de OSTERREICH: “las emociones infantiles, mientras duran, ocupan toda la “escena psíquica”, y no dejan sitio para otros elementos; de ahí su carácter total y absoluto”.

¿Y por qué los bebés necesitan tanto contacto? Los cachorros de cualquier otra especie tienen desde muy pronto diversos recursos con los que defenderse: unos vuelan, otros tiene pinchos, otros veneno, otros se camuflan, otros corren, ... En cambio, dada la inmadurez del bebé humano y el largo tiempo en que esta permanece, la especie humana ha tenido que desarrollar otros recursos para poder sobrevivir. El recurso que ha desarrollado nuestra especie es el vínculo. BOWLBY fue el primer autor que comenzó a investigar sobre el tema y su Teoría del Vínculo es el resultado de ello. El vínculo es un lazo establecido entre dos personas que garantiza la supervivencia de la especie, ya que supone la tendencia natural a lograr y mantener un cierto grado de proximidad corporal con respecto a la figura de apego. La primera hora de vida, tal como afirma MICHEL ODENT, es un momento crítico en el que hay una impronta hormonal que favorece después el vínculo.

También hemos dicho que es el momento crítico para el inicio de la lactancia (una casualidad mas). Pero el vínculo no es algo inmediato, sino que a partir de aquí hay que ir fomentándolo. El contacto corporal tan estrecho que supone la lactancia, asì como las hormonas que se producen durante ella (por ej.: la oxitocina es conocida también como la hormona del amor y la producción de endorfinas hace mas probable que la madre y el bebé deseen permanecer juntos) favorecen el establecimiento de un vínculo seguro.

En realidad cuando hablamos del Vinculo, hablamos de seguridad, pero también y sobre todo de AFECTO. Afecto y seguridad son dos palabras que en las primeras etapas de la vida son prácticamente inseparables. Un niño que se siente querido es un niño que se siente seguro. De la misma manera que no tiene sentido mirar al reloj para ver si es el momento de dar un abrazo, tampoco tiene mucho sentido mirar al reloj para decidir si amantamos al bebé o no. Si nuestra pareja nos pide un beso, no creo que nos daría por decirle, “no, que te acabo de dar uno hace 5 minutos”. La lactancia a demanda va generando una confianza básica en la vida (mis necesidades son atendidas, el mundo es un lugar agradable) y en uno mismo (“de mi depende, yo valgo” o “de mi no depende, y yo no valgo nada”) que suponen el fundamento de la autoestima. Un niño amamantado a demanda con contacto será confiado, sin alto nivel de ansiedad, y buscará la relación con el otro llegado el momento.

Otra de las necesidades básicas de los bebés es el descanso, y si se lo permitimos, los bebés prefieren dormirse al pecho. Este dormirse en la teta no es un capricho, sino que forma parte de los mecanismos de supervivencia de nuestra especie. Un bebé para sobrevivir necesita de su madre, así que no puede permitirse el lujo de quedarse dormido en cualquier parte. Si se “despiertan” de vez en cuando es también para comprobar que su madre permanece por allí. Necesita tener la seguridad de que su madre está cerca para velar su sueño, sino fuera así los depredadores hubieran acabado con los cachorros humanos en un santiamén.Además prolongar el sueño artificialmente es peligroso.

Otra cuestión es ¿hasta cuando?. Como decía al inicio, se recomienda un mínimo de dos años de lactancia, pero la verdad es que los dos años son una época difícil para añadir cualquier cambio importante (destete, la llegada de un hermanito, ...) a los que ya se dan de por sí ( vuelta a la madre, control de esfínteres, comienzo del lenguaje, aparecen los rudimentos del pensamiento racional, ...). YOLANDA GONZALEZ recomienda llevar a cabo el destete cercano a los 3 años porque es mucho mas sencillo. A esta edad la etapa oral finaliza y la succión pasa de ser una necesidad a un placer, que además va perdiendo su fuerza frente a otros placeres (masturbación, juegos sexuales con otros niños) que a partir de ahora tomarán protagonismo siempre que su entorno lo permita. Sin embargo, la lactancia puede aun continuar. Diversos estudios que hacen extrapolaciones a partir de otros mamíferos teniendo en cuenta diversos factores (momento de la salida de los dientes definitivos, peso alcanzado en relación a la del adulto, ...) sitúan el fin de la lactancia en torno a los 6 años.

Resumiendo: La alimentación no es el motivo por el cual la lactancia se inicia, ni tampoco después es su única función. La lactancia proporciona, además de nutrientes, placer y una vivencia de seguridad afectiva. Además la lactancia y otros procesos madurativos se ven estrechamente relacionados y recíprocamente potenciados, permitiendo y favoreciendo la autorregulación de muchos procesos madurativos (desarrollo sensorial, desarrollo psicomotor, influencia de la succión en el sistema craneo-sacral, ...).

De todas maneras creo que amamantar a un bebé no puede ser algo impuesto desde fuera, y hay algunos casos en que puede incluso ser contraproducente si ciertos conflictos personales no han podido ser resueltos.

viernes, 25 de enero de 2008

El biberón de complemento o como cargarse la lactancia




Hacía tiempo que quería poner este artículo de Inma Marcos, ya que la idea de que el pecho es como un grifo, no un recipiente, me ha ayudado en muchas ocasiones a dar seguridad a algunas madres.



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Si quieres una lactancia exitosa lo mejor es partir de la idea de que eres una mujer bien hecha. Si tu cuerpo ha sido capaz de crear un bebé tan hermoso, ¿por que no iba a ser capaz tu cuerpo de alimentarlo?. Si te funciona bien el hígado, los riñones y todo lo demás, ¿por que no te iban a funcionar las glándulas mamarias?.


Prácticamente no existen madres bien informadas a las que les falte leche, y tú no vas a ser una de ellas. TENER O NO TENER, esa es la cuestión...

Tener o no tener no depende de cosas como estar tranquila, ser feliz, descansar lo suficiente y estar bien alimentada. Todo eso ayuda, lógicamente, pero si no lo tienes, la leche también será buena. Piensa que si esos requisitos fueran necesarios, la humanidad entera nos habríamos extinguido ya hace miles de años.

La calidad de la leche SIEMPRE es buena y muy superior a la leche de fórmula. Y la cantidad que tengas depende de cuanto mame tu hijo. Cuanto más le dés, más tendrás. Por ello es importante no romper ninguno de los siguientes puntos:

1- Fuera reloj, el bebé ha de mamar cada vez que quiera y se le ha de dejar hasta que suelte el pecho por si solo.

2- No se le debe meter en la boca nada más: Ni chupete, ni biberón con agua, leche, etc, ni pezoneras. Los bebés que chupan estas cosas pueden confundirse mentalmente. Es muy diferente chupar esos objetos a chupar el pecho, y pueden llegar a rechazar el pecho por confusión. Además todo el tiempo que chupan otras cosas es succión que gastan y leche que dejan de tomar, y tú disminuyes tu producción de leche.

3- Amamantar no tiene que doler. Si acaso los primeros días los pezones pueden estar un poco más sensibles, debido a su falta de "entrenamiento", pero se pasa pronto. Si duele puede significar que está mal colocado, y cuando esto sucede al bebé le cuesta más tiempo obtener poca cantidad. Es decir la succión dolorosa suele ser ineficaz, y si come poco producirás poco.

4- La leche de fórmula proviene de la vaca, y tiene proteínas lactobovinas más difíciles de digerir para el bebé humano que la leche materna. Si le das un biberón de sólo 30cc, le quitará el hambre por dos, tres o más horas y va a dejar de mamar mucho más. Se sabe que los bebés que toman lactancia mixta acaban comiendo menos al cabo de 24h que los que toman lactancia materna exclusiva a demanda. Cuanto menos mame tu hij@, menos leche producirás.

5- Otra cosa muy importante e saber que los pechos NO funcionan como cisternas (que se vuelven a llenar cuando se han vaciado), sino como grifos: abrir el grifo es poner el niño al pecho, cerrar el grifo es cuando el niño suelta el pecho. Esto significa que no puede ocurrir que un niño mame y no saque nada, puesto que los pechos funcionan como un pozo sin fondo del que siempre se puede sacar más agua. Nunca se acaba. Para dejar de tener leche hay que dejar de dar pecho.

Entender esto es comprender que NUNCA tiene sentido dar un biberón de "ayudita", puesto que si tienes la impresión de que se ha quedado con hambre le vuelves a dar el pecho y vuelve a salir más.

Si están los pechos muy blandos y el bebé no para de mamar significa que esta comiendo tanto que no da tiempo a que se acumule la leche, y que estás produciendo mucho. Si los pechos están muy llenos la leche sale más deprisa, si están blanditos la leche sale más despacio, pero saldrá toda la que necesite tu hijo.


Si tienes dudas respecto a tu producción será buena idea que contactes con el grupo de apoyo a la lactancia más cercano a tu domicilio.

Inma Marcos. Comadrona
Alba Lactancia Materna