domingo, 27 de septiembre de 2009

Proyecto


Ufff, mi vida, tan llena de felicidad y armonia en estos ultimos tiempos, ha dado un vuelco inesperado. Tengo un nubarron en la cabeza que no me deja pensar con claridad (bloqueo mental, se le llama). No obstante, no quiero paralizarme, asi que al menos esta semana voy a seguir manteniendo el optimismo. La que viene ya veremos... asi que aunque el proyecto este año es quincenal, voy a explicar un poco algunas cosas que tenemos hechas y otras que tengo en mente (o en una lista, mas bien).

Hice una carpeta para ir haciendo propuestas sobre las palabras que de meninheira. La palabra otoño da tanto juego (de hecho, mi idea inicial es que fuese un proyecto trimestral) que quizas merezca una carpeta para ella sola.

Saque ideas de aqui y alla... no fui apuntanto exactamente de donde. Seguro utilice estos enlaces:


De momento, la estacion ha comenzado suave, muy "primaveral". Las cosas que hemos hecho han sido:

- Recoger hojas, bellotas, castañas... por espacios varios. Tenemos pendiente una buena visita a la montaña y el ya tradicional paseo por El Capricho (a finales de octubre esta impresionante)

- Fuimos al Jardin botanico. Llevamos una guia de hojas, muy sencilla. Al recoger cada hoja mirabamos si cuadraba con alguna de las de la guia.

- Escuchamos "el Otoño" de Vivaldi (y la primavera, y el verano...)

- Laia cosio una manzana y una hoja de goma eva. Es muy sencillo de preparar, solo hay que tener en cuenta que los agujeros tienen que estar algo alejados del borde, de lo contrario, si se tira mucho se rompe.

- Disfraz de otoño. Laia dice que es de viento de otoño. Coloco las hojas y dijo que parecia que el viento las estaba volando. Y asi se quedo. Me parecio muy poetica su observacion :)


Y tenemos en lista:

- Corona de otoño

- Fiesta del otoño (ya con todo el atuendo)
- Arbol hecho con pintura de dedos.

- Imprimi algunos dibujos para colorear y trazar

- Como sigue interesada en las palabras, quiero hacer tarjetas con palabras "otoñales", asociandoles la imagen. Se me adelanto ella, con otra idea. Cogio una de las tarjetas de letras que tenemos impresas, la M de MANZANA, la pego en la nevera, trajo letras con imanes y copio la palabra manzana.

- Rimas, trabalenguas, canciones.

- Colgar fotos de otoño en la pared

- Hacer un movil con lo que surja

- Hacer formas con frutos secos, plastilina, palitos, papel...

- Hacer alguna composicion con papel de periodico pintado de colores otoñales.

- Con platos de papel: espantapajaros, calabaza...

- Guirnaldas con hojas, frutos...

- Pintar hojas con acuerelas, pintar con hojas.

- Lapbook de las hojas.

viernes, 25 de septiembre de 2009

Diario (13)

Para Hoy (25 de septiembre de 2009)

Afuera de mi ventana... Ostras, los cristales necesitan una limpieza!!! mas alla de los cristales, sol, ha regresado el buen tiempo.

Estoy pensando... Esta semana creo que me he movido bastante, siento que he comenzado proyectos, algunos no se donde iran a parar, pero me siento en movimiento y eso es importante.

De los lugares donde aprendemos... He cambiado la disposicion del material. Abajo pongo foto. Compramos ese cambiador porque luego se le puede quitar la parte de arriba y pondremos el mueble al lado de otro de la misma serie, que sirve de juguetero. Este mueble queria que fuese para material. En los cajones estan los pinceles, pegamento, pinturas, hojas, telas, rollos de papel higienico y cualquier otra cosa que pueda servir para hacer alguna manualidad. Y en las estanterias, la primera queda para pañales y tal y el resto para puzzles, material de lectoescritura, numeros... Lo siento todo mas recogido y ordenado.

Me siento agradecida por... Por la gente que he conocido a traves de internet, que hemos formado una red social increible. Esta semana he recibido ayuda de varias de esas personas, orientandome, y de verdad que no tiene precio esa ayuda.

Desde la cocina... Los viernes la nevera tirita. Tengo que pensar que comemos hoy, quizas albondigas en salsa de tomate y trigo.

Que traigo puesto... Hoy hace calor, asi que he vuelto a las sandalias, la camiseta de manga corta y tejanos. Asi llevo este trancazo que llevo.

Estoy leyendo... El libro de los errores, de Giani Rodari.

Lo que espero... Seguir con este empuje, seguir creyendo en mi y apostar por ello.

Estoy creando... Hemos vuelto a trabajar en la parte on line del curso de monitoras de lactancia, he creado tambien, no se bien con que objetivo (quizas solo para hacer pruebas "tecnicas", no se) un espacio que he llamado entre padres e hijos (original que es una). Ah!, tambien cree una carpeta para los proyectos de meninheira, con su logo y todo y con decoracion de la palabra clave, en este caso Otoño. Meti varias propuestas de actividades y hemos ido realizando algunas. Eso si, como el otoño dura tanto pues sera un proyecto trimestral, mas que quincenal.

Estoy escuchando... Hace un momento se escuchaba el ruido de unas obras, pero ahora mismo, silencio total. Teo esta durmiendo la siesta, asi que calma.

Por toda la casa... pelusillas... en cuanto acabe esto me pongo a limpiar.

Una de mis cosas favoritas... ver los atardeceres de Madrid

Algunos planes para el fin de la semana... umm, el domingo seguro que vamos a un cumpleaños por la tarde. Queria ir a la montaña, pero el sabado hay un taller de fulares al que me interesaria ir para aprender nuevos nudos. Y como la semana pasada, en plan osado (luego cumpli con los armarios) reordenar las estanterias de cuentos.

Aquí está una foto que pensé compartirles: El mueble del que hablaba

jueves, 24 de septiembre de 2009

La educacion de los niños




Este texto de Gustavo Martin Garzo que publica El pais y que me ha llegado a traves de los enlaces que comparte Clara en el Facebook, esta genial. Y se lo dedico a esa niña, que jugaba el otro dia en el patio a saltar charcos y que recibio una bronca monumental, con amenazas de "yoyas" y todo por parte de una auxiliar. Menos mal que supo disculparse, pero el disgusto y el miedo a volver al colegio durante unos dias no se lo quita nadie. Un abrazo, mini.


Y a ver si me lo aplico un poco, que a ratos me veo muy madre intendente, demasiado centrada en cosas que en realidad, vistas con perspectiva, no tienen ninguna importancia. Es mucho mas importante el juego. A ver si recupero esa capacidad de meterme en el, que ultimamente me cuesta.

Y esta preciosa imagen es de Patricia Metola, claro. Pronto le editan el cuento de Hansel y Gretel, con dibujos suyos y de Miguel Tanco

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En una ocasión, Fabricio Caivano, el fundador de Cuadernos de Pedagogía, le preguntó a Gabriel García Márquez acerca de la educación de los niños. "Lo único importante, le contestó el autor de Cien años de soledad, es encontrar el juguete que llevan dentro". Cada niño llevaría uno distinto y todo consistiría en descubrir cuál era y ponerse a jugar con él. García Márquez había sido un estudiante bastante desastroso hasta que un maestro se dio cuenta de su amor por la lectura y, a partir de entonces, todo fue miel sobre hojuelas, pues ese juguete eran las palabras. Es una idea que vincula la educación con el juego. Según ella, educar consistiría en encontrar el tipo de juego que debemos jugar con cada niño, ese juego en que está implicado su propio ser.

Pero hablar de juego es hablar de disfrute, y una idea así reivindica la felicidad y el amor como base de la educación. Un niño feliz no sólo es más alegre y tranquilo, sino que es más susceptible de ser educado, porque la felicidad le hace creer que el mundo no es un lugar sombrío, hecho sólo para su mal, sino un lugar en el que merece la pena estar, por extraño que pueda parecer muchas veces. Y no creo que haya una manera mejor de educar a un niño que hacer que se sienta querido. Y el amor es básicamente tratar de ponerse en su lugar. Querer saber lo que los niños son. No es una tarea sencilla, al menos para muchos adultos. Por eso prefiero a los padres consentidores que a los que se empeñan en decirles en todo momento a sus hijos lo que deben hacer, o a los que no se preocupan para nada de ellos. Consentir significa mimar, ser indulgente, pero también, otorgar, obligarse. Querer para el que amamos el bien. Tiene sus peligros, pero creo que éstos son menos letales que los peligros del rigor o de la indiferencia.

Y hay adultos que tienen el maravilloso don de saber ponerse en el lugar de los niños. Ese don es un regalo del amor. Basta con amar a alguien para desear conocerle y querer acercase a su mundo. Y la habilidad en tratar a los niños sólo puede provenir de haber visitado el lugar en que éstos suelen vivir. Ese lugar no se parece al nuestro, y por eso tantos adultos se equivocan al pedir a los pequeños cosas que no están en condiciones de hacer. ¿Pediríamos a un pájaro que dejara de volar, a un monito que no se subiera a los árboles, a una abeja que no se fuera en busca de las flores? No, no se lo pediríamos, porque no está en su naturaleza el obedecernos. Y los niños están locos, como lo están todos los que viven al comienzo de algo. Una vida tocada por la locura es una vida abierta a nuevos principios, y por eso debe ser vigilada y querida. Y hay adultos que no sólo entienden esa locura de los niños, sino quese deleitan con ella. San Agustín distinguía entre usar y disfrutar. Usábamos de las cosas del mundo, disfrutábamos de nuestro diálogo con la divinidad. Educar es distinto a adiestrar. Educar es dar vida, comprender que el dios del santo se esconde en la realidad, sobre todo en los niños.

En El guardián entre el centeno, el muchacho protagonista se imagina un campo donde juegan los niños y dice que es eso lo que le gustaría ser, alguien que escondido entre el centeno los vigila en sus juegos. El campo está al lado de un abismo, y su tarea es evitar que los niños puedan acercarse más de la cuenta y caerse. "En cuanto empiezan a correr sin mirar adónde van, yo salgo de donde esté y los cojo. Eso es lo que me gustaría hacer todo el tiempo. Vigilarlos". El protagonista de la novela de Salinger no les dice que se alejen de allí, no se opone a que jueguen en el centeno. Entiende que ésa es su naturaleza, y sólo se ocupa de vigilarlos, y acudir cuando se exponen más de lo tolerable al peligro. Vigilar no se opone a consentir, sólo consiste en corregir un poco nuestra locura.

Creo que los padres que de verdad aman a sus hijos, que están contentos con que hayan nacido, y que disfrutan con su compañía, lo tienen casi todo hecho. Sólo tienen que ser un poco precavidos, y combatir los excesos de su amor. No es difícil, pues los efectos de esos excesos son mucho menos graves que los de la indiferencia o el desprecio. El niño amado siempre tendrá más recursos para enfrentarse a los problemas de la vida que el que no lo ha sido nunca.

En su reciente libro de me-morias, Esther Tusquets nos cuenta que el problema de su vida fue no sentirse suficientemente amada por su madre. Ella piensa que el niño que se siente querido de pequeño puede con todo. "Yo no me sentí querida y me he pasado toda la vida mendigando amor. Una pesadez". Pero la mejor defensa de esta educación del amor que he leído en estos últimos tiempos se encuentra en el libro del colombiano Héctor Abad Faciolince, El olvido que seremos. Es un libro sobre el misterio de la bondad, en el que puede leerse una frase que debería aparecer en la puerta de todas las escuelas: "El mejor método de educación es la felicidad". "Mi papá siempre pensó -escribe Faciolince-, y yo le creo y lo imito, que mimar a los hijos es el mejor sistema educativo". Y unas líneas más abajo añade: "Ahora pienso que la única receta para poder soportar lo dura que es la vida al cabo de los años, es haber recibido en la infancia mucho amor de los padres. Sin ese amor exagerado que me dio mi papá, yo hubiera sido mucho menos feliz".

Los hermanos Grimm son especialistas en buenos comienzos, y el de Caperucita Roja es uno de los más hermosos de todos. "Érase una vez una pequeña y dulce muchachita que en cuanto se la veía se la amaba. Pero sobre todo la quería su abuela, que no sabía qué darle a la niña. Un buen día le regaló una caperucita de terciopelo rojo, y como le sentaba muy bien y no quería llevar otra cosa, la llamaron Caperucita Roja". Una niña a los que todos miman, y a la que su abuela, que la ama sin medida, regala una caperuza de terciopelo rojo. Una caperuza que le sentaba tan bien que no quería llevar otra cosa. Siempre que veo en revistas o reportajes los rostros de tantos niños abandonados o maltratados, me acuerdo de este cuento y me digo que todos los niños del mundo deberían llevar una caperuza así, aunque luego algún agua-fiestas pudiera acusar a sus padres de mimarles en exceso. Esa caperuza es la prueba de su felicidad, de que son queridos con locura por alguien, y lo verdaderamente peligroso es que vayan por el mundo sin ella. "Si quieres que tu hijo sea bueno -escribió Héctor Abad Gómez, el padre tan amado de Faciolince-, hazlo feliz, si quieres que sea mejor, hazlo más feliz. Los hacemos felices para que sean buenos y para que luego su bondad aumente su felicidad".


Gustavo Martín Garzo es escritor.

viernes, 18 de septiembre de 2009

Diario (12)

Para Hoy (18 de septiembre de 2009, he tenido que mirarlo porque ni idea del dia en el que vivo)

Afuera de mi ventana... Oscuridad. Ha llovido toda la tarde.

Estoy pensando... Pues en si me voy a trabajar a La Coruña (es un chiste, a ver si en unas semanas puedo explicarlo, me muero de ganas).

De los lugares donde aprendemos... Laia sigue muy ilusionada con sus clases de natacion. El lunes hay una clase de prueba, para ver si le gusta, de danza, en un centro del barrio. Les enseñan diferentes bailes y musicas como toma de contacto ludica. Esta con muchas ganas, asi que creo que tambien decidira apuntarse, le encanta bailotear a lo Billy Elliot. No queria sobrecargarla de actividades, pero ella misma ha empezado a pedir cosas, asi que vamos a probar, seria un dia a la semana.

Me siento agradecida por... Pues hoy estoy en general, agradecida, a la vida, a los astros, a ese sol que no ha brillado en todo el dia... se me nota euforica? En serio, me siento agradecida por esta felicidad que me ronda.

Desde la cocina... Nevera vacia, no creo que este tan agradecida ni feliz como yo. Mañana quiero hacer menus y comprar en cantidad cosas ricas. Tengo que pensar comidas que pueda adaptar mejor para que Teo coma, es el gran olvidado, pobre.

Que traigo puesto... camiseta azul, bata (que frio!!!), tejanos, calcetines y zapatillas de invierno.

Estoy leyendo... pues esta semana he devorado Un cacahuete flotando en una piscina (¿sigue siendo un fruto seco?), de Luis Piedrahita. No ganara ningun premio novel de literatura, pero yo me he reido a carcajadas. Y Querida Jane, querida Charlotte, de Espido Freire, sobre Jane Austen y las hermanas Bronte (acabo de descubrir que tampoco tengo dieresis en el teclado :( ). Necesito volver a Inglaterra ya.

Lo que espero... que este dolor de garganta no vaya a mas

Estoy creando... un proyecto de vida (laboral-personal) a tres años vista.

Estoy escuchando... el ventilador del pc. Todos durmiendo en casa.

Por toda la casa... juguetitos aqui y alla (esto no cambia de una semana a otra)

Una de mis cosas favoritas... taparme con la funda nordica hasta las orejas.

Algunos planes para el fin de la semana... comprar para hacer feliz a la nevera, comprar algo de ropa de invierno para los nenes, ir al dia del niño de Carabanchel y estar con mi sobrino y sus padres, que han venido de Barcelona. En plan ambicioso (pero necesario), sacar ropa del armario, ordenarlos y tal.

Aquí está una foto que pensé compartirles: Es de hace dos años, Trujillo. Laia sabe de memoria el cuento La princesa de trujillo (a veces hasta te crees que lo esta leyendo) pero no recuerda que visitamos la ciudad. Tiene ganas de volver porque si recuerda que fuimos siguiendo por toda la poblacion a un caballo, al que llamamos Rocinante. Fuimos por todo Trujillo gritando: Rocinannnnnte!!!! a ver si dabamos con el caballo.


martes, 15 de septiembre de 2009

¿Por qué Gritan?


Ultimamente, hablando con otros padres que acaban de tener hijos en segunda ronda, comentamos que los mayores gritan mucho, de repente, como si se hubiesen vuelto sordos o como si las cuerdas vocales se hubiesen vuelto locas.

Y he aqui una explicacion que me he encontrado en CN. A mi me ha dado que pensar.
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Un día preguntó un sabio a sus amigos lo siguiente :

-¿ Por qué la gente se grita cuando están enojados ?

Los hombres pensaron unos momentos:
- Porque perdemos la calma - dijo uno - por eso gritamos.

- Pero ¿por qué gritar cuando la otra persona está a tu lado?, preguntó el sabio-. ¿No es posible hablarle en voz baja? ¿Por qué gritas a una persona cuando estás enojado?

Los hombres dieron algunas otras respuestas pero ninguna de ellas satisfacía al sabio.

Finalmente él explicó:

- Cuando dos personas están enojadas, sus corazones se alejan mucho. Para cubrir esa distancia deben gritar, para poder escucharse. Mientras más enojados estén, más fuerte tendrán que gritar para escucharse uno a otro, a través de esa gran distancia.

Luego, el sabio preguntó:

- ¿Qué sucede cuando dos personas se enamoran? Ellos no se gritan sino que se hablan suavemente, ¿por qué? Sus corazones están muy cerca. La distancia entre ellos es muy pequeña.
El sabio continuó:

- Cuando se enamoran más aún, ¿qué sucede? No hablan, sólo susurran y se vuelven aun más cerca en su amor. Finalmente no necesitan siquiera susurrar, sólo se miran y eso es todo. Así es cuán cerca están dos personas cuando se aman.

Luego, el sabio dijo:

-Cuando discutan no dejen que sus corazones se alejen, no digan palabras que los distancien más, llegará un día en que la distancia sea tanta que no encontrarán más el camino de regreso.