jueves, 4 de agosto de 2011

Semana Mundial de la lactancia materna


Esta semana se celebra la semana mundial de la lactancia materna, y desde los blogs de familia libre y creando y creando se ha organizado un carnaval de blogs.

Mi doble experiencia ha sido muy sencilla y facilona, así que carece de interés. Para mí la lactancia ha sido lo normal tras el nacimiento y salvo obstrucciones los primeros días (solventados a base de masajes, paños calientes y extracciones) no he tenido ninguna dificultad.

Así que de entrada, más que hablar de sentimientos, que era lo que se proponía en el carnaval, me gustaría dar el punto de vista de uno de mis hijos, Teo. Porque claro, cuando uno da el pecho a un ser que ya emite frases, obtiene su punto de vista particular. Según el día, te comenta que de las tetas está saliendo batido de fresa, o leche calentita, o leche fresquita. Opina además que las tetas de su papi están mal, porque no tienen ni leche ni batido.

Un día, como mago que es, se sentó en mi barriga y con un pie me tapó un pecho y comenzó a vociferar "abacadaba, pata de caba... que aparezca la teta de la mami... tachán!!!" quitó el pie y tachán! apareció mi teta. Toda una proeza.

Muchos días me pregunta si su amigo H, o su amigo G. toman el pecho de sus mamás. Y ahí sí me siento algo outsider, fuera de sitio, porque en mi entorno diario creo que casi se consideraría una aberración o algo así el que con su edad siga tomando el pecho. Y ahí veo genial que se celebren esta semanas de la lactancia, como apoyo a algo que es natural y normal y que en algún momento se convirtió en algo extraño. Se ha trabajado mucho en el fomento de la lactancia y ya en los anuncios se oye hablar de "hasta los seis meses", pero resulta que la lactancia puede dar mucho más de sí. Que hasta los seis meses es en exclusiva y a partir de ahí se complementa con otros alimentos hasta que progresivamente los otros alimentos son lo mayoritario y el pecho es complementario, pero no menos importante.  ¿Hasta cuándo? pues en nuestro caso, hasta que uno de los dos diga basta.

4 comentarios:

Inma dijo...

Qué gracioso tu hijo, me ha encantado, jeje!!
Hay que hablar de la lactancia materna con naturalidad, para que llegue a toda la sociedad un mensaje claro y contundente.
Enhorabuena por esa bonita lactancia materna!
Un beso!

Imma Torres dijo...

Gracias por este artículo, me ha resultado algo así como una bocanada de aire fresco... Mi hija tiene 17 meses y todavía mama muy a gusto (y yo también lo estoy ofreciéndoselo). sin embargo, la pediatra opina que "más de los 18 meses crea angustia y dependencias en los niños", así que en la próxima visita quiere "programarme un plan de destete"... Además, ella lo asocia a sus continuos despertares nocturnos y la poca regularidad en el sueño (llevamos 17 meses pasándolo un poco más en esto, la verdad). Pero creo que no vamos a dejar la teta, diga lo que diga la pediatra. Lo único que me preocupa es que por motivos profesionales que no puedo eludir estaré tres días separada de mi pequeña y no sé cómo hacerlo ni a quién preguntar... ¿Te has visto en esta tesitura alguna vez con tus pequeñines? Gracias por todo y un beso!

Maite dijo...

Hola Inma: Qué suerte he tenido con el pediatra, para empezar, que nucna se metió en estos temas (ni sueño ni lactancia) y cuando ha surgido el tema siempre ha dicho que el pecho le protege.

Laia se destetó sola por las noches y con teo sí que puse de mi parte para que por la noche dejara de mamar. Y en su caso , es cierto que fue dejar de mamar y dormir más seguido, pero conozco otros casos en los que no, que se siguen despertado igual. El destete nocturno fue muy sencillo y por eso lo hice. Le dije que las tetas iban a dormir también y la verdad es que no protestó mucho, así que seguí adelante.

Sí me he separado de ellos por motivos profesionales. La primera vez de laia ella mamaba muy poquito y fueron 3 noches. No pasó nada. Al volver siguió mamando. Con Teo ha pasado dos veces, en un curso que hice. La primera vez noté mucha congestión, así que tuve que masajear, extraer... incluso una amiga me hizo reiki. La segunda, en cambio no pasó nada. Al volver, él siguió mamando igual que antes. Tengo amigas que incluso han estado una semana y han vuelto y han lactado. Los dos estuvieron bien en brazos de su padre.
esa es mi experiencia.
un abrazo

Imma Torres dijo...

Muchísimas gracias, Maite! Has sido muy amable al compartir tu experiencia. Ahora me quedo un poquito más tranquila... ¡y contenta de seguir ofreciendo la tetita a mi nena! Un beso!