viernes, 24 de septiembre de 2010

Lana cardada, afieltrada o Waldorf...


El otro día Eva me descubrió esta labor y la verdad es que tiene su punto creativo y relajante. Salí de su casa con esta muñeca, a la que un día pondré brazos (con limpiapipas, me dijo) y un kit para practicar. Nada más llegar a casa, Laia me dijo que quería que para el cumple de uno de sus amigos le hiciera una pelota como regalo. Ella lo intentó pero al primer pinchazo desistió (la verdad es que fue un pinchado profundo, pobre).

Buscando en internet encontré un mundo sobre esta actividad, cómo no, y también cómo ponerle cascabel a la pelota. En el enlace también explica muy bien la técnica, en la que a ratos parece que hagas budú.

Pues nada, ya tengo una nueva afición. Ahora a practicar para mejorar, jeje.

Si mi madre me viera...

3 comentarios:

Rebe dijo...

Pues me parece muy buen entretenimiento.
Yo en su día me compré fieltro para hacer también mñequitos (pero del otro, del que se cose) y la verdad que lo tengo un poco aparcado pero me he prometido a mi misma retomarlo.
Hice un huevo, una estrella... La verdad que es una actividad que a mi también me gusta bastante.
Ahora ánimo y a seguir!!

Sylvia dijo...

Hola!

No sé si ya lo habrás encontrado por internet pero una manera de que la peque pueda trabajar este material sin pinchazos es con agua caliente y jabón.

Con un buen trozo se mete en agua caliente y jabón y se va haciendo la pelota con las manos como si fuera una masa. Luego el mismo proceso pero ya sin jabón para aclarar y dejamos secar.

A los niños les suele gustar mucho por el agua calentita.

Un beso

Maite dijo...

Hola! siento el retraso!!

Rebe, yo también tengo abandonado el fieltro, igual que el blog y que todo... ay, madre!!

y Sylvia!! gracias por el truco. lo ví de pasada y no me paré a pensar en esa técnica como algo para hacer con laia. Se lo expliqué y le pareció fenomenal!!!

gracias y un abrazo