jueves, 9 de septiembre de 2010

Mural




Hace ya un año que una amiga de Laia se quedó a dormir en casa y en un momento dado, para matar el rato, cortamos un buen trozo de papel y de ahí salió un mural lleno de pegatinas, dibujos, telas... y lo que iba surgiendo, todo puesto sin ton ni son. No recuerdo si lo subí al blog, creo que sí.
M. está pasando los días de esta semana con nosotros y de las primeras cosas que pidió fue repetir la experiencia. Esta vez participó también Teo, que es un fan de la pintura de dedos.

2 comentarios:

Carolina dijo...

está buenísimo, jajaja

Maite dijo...

Gracias!! se lo pasaron muy bien, la verdad. Buena idea para las tardes de lluvia, sin más intenciones que las de ir rellenando aquí y allá.