miércoles, 26 de noviembre de 2008

Tan poquita cosa

Me acabo de pegar una "jartá" de llorar, sólo interrumpida por la llamada de una amiga, que se ha asustado un poco de mi voz. Esta canción la escuché por primera vez al poco de nacer Laia. Hoy, con todo mi coctel hormonal a cuestas, la he puesto y he empezado a cantarla por encima de la voz de Pasión Vega, sin el toque andaluz (aunque tengo sangre andaluza, no me sale ese toque aflamencado). El resultado ha sido que mis ojos se han inundado de lágrimas. Y eso que Laia ni tiene los ojos negros ni la piel demasiado morena.


2 comentarios:

Susy dijo...

Ya se sabe que durante el embarazo estamos mucho mas sensibles y todo lo que,en un momento normal no nos afecta para nada en el embarazo noshace llorar hasta llegar a moquear,jajaja

Maite dijo...

Jajajaja!! sí, estoy de un mamá babosa que espanto!! pero he decidido dejarme llevar por las hormonas "positivas" y así aparco las que me hacen estar en el "otro lado". Un abrazo!