miércoles, 6 de mayo de 2009

Ser para educar


Ojeando en una libreria el libro Aprender a vivir con niños, Ser para educar de Rebeca Wild he leido una de esas verdades que a veces necesitan ser recordadas. Mas o menos venia a decir que tenemos mucha paciencia cuando los niños aprenden a tocar por ejemplo el piano, y apreciamos su esfuerzo, sus notas desafinadas. Asi ocurre cuando empiezan a dibujar o a escribir. Vemos cada paso y nos sentimos orgullosos. Pero cuando se trata del aprendizaje emocional toleramos muy mal que no sepan resolver sus conflictos a la primera.


La imagen es de Monica Calvo y refleja bastante bien algunos momentos de nuestro dia a dia, gato incluido (aunque Teo lo que tiene en la boca es otra cosa).

5 comentarios:

Mónica Alvarez dijo...

O que controlen esfínteres, o aprendan a andar a la vez que todos los niños, o que no sean los últimos en dejar la papilla... Tengo una amiga que ha sido madre hace un mes y están desesperados porque no duermen. El otro día incluso le compró leche de bote y un biberón a su hijo. Éste es muy listo y no quiso nada, pero ella se plantea que la lactancia es para disfrutar y que si no va a disfrutar (le duelen mucho los pechos) pues que lo acabará dejando. yo le he dicho que la lactancia no sólo es disfrute, que se trata de darle a su hijo lo mejor, aunque ella lo pase un poco mal (yo sé de lo que hablo, tuvimos unos comienzos realmente difíciles, los superamos y después de 23 meses seguimos con la teta). Ella se ha quedado callada, como diciendo, que por mucho que sea lo mejor para su hijo, si a ella le duele, eso es lo primero. No sé. Se trata de darle lo mejor a tu hijo siempre que sea muy caro, pero si conlleva sufrir un poquito (o un muchito, que puede ser una verdadera tortura) eso ya no merece la pena. No sé. Pronto empieza a desesperarse.

Maite dijo...

Ay, Monica. Cada uno tenemos nuestro umbral, nuestro limite en algo. Y a veces la adaptacion a la llegada de un bebe, de nuestro bebe, es dura por muchismos motivos. Yo creo que cada una tiene que valorar hasta donde puede llegar en el momento en el que vive. Mis lactancias han sido super sencillas, las dos, muy relajadas. No se lo que es una grieta, ni se lo que es no dormir, pero no se yo si tengo ese espiritu de sacrificio (no lo he tenido que experimentar). Lo que si creo es que estos primeros meses son para crear un estrecho vinculo con nuestro hijo, y que cada una sabe la mejor forma de hacerlo.

Un abrazo.

Ale dijo...

Muy buena reflexión Maite, yo tengo como teoría que nos cuesta trabajo "esperarlos" en el aspecto emocional porque tal vez nosotros mismos no tenemos totalmente resuelto nuestro propio aprendizaje emocional...no se si me explico, a mi me ha costado (y me sigue costando) saber distinguir mis propios enojos y frustraciones y hacerme cargo de ellos antes de enfrentarme a los de mis hijos, hay días más fáciles que otros claro.
Un abrazo =D

XaManZ dijo...

y cuanta razon tienes...

Maite dijo...

Ale, estoy contigo. De hecho, la expresion de sentimientos negativos, que puede ser tan explosiva cuando son pequeños nos pone a muchos por un lado en la situacion de enfrentarnos a que "los sentimientos malos no se deben de tener" y a que nosotros mismos no sabemos manejarlos del todo cuando los tenemos.

Un abrazo,

maite