jueves, 26 de agosto de 2010

Incendio







Si ha habido algo que haya impresionado este verano a Laia fue el incendio de la montaña que hay al lado de la casa de sus abuelos.

La verdad es que estar tan cerca de las llamas, ver cómo los helicópteros echaban agua, cómo sofocaban las llamas y cómo iban apareciendo diferentes focos por toda la montaña fue algo que nos alteró bastante a todos. Esa tarde nos fuimos a la playa y Laia no paraba de hablar de las montañas quemadas. No entendía, como no entendemos la mayoría, que alguien pueda provocar un incendio, matar árboles y animales. Volvimos de noche y aparcamos. Ya estaba extinguido y sólo quedaban algunos camiones de bomberos realizando trabajos. A la mañana siguiente vimos que el fuego había llegado a menos de 20 metros de donde habíamos aparcado.

Las fotos, hechas con el móvil no muestran lo que llegamos a ver.

Aquí se puede ver la noticia entera

2 comentarios:

Marhya dijo...

Me alegro de que al menos no le pasara nada a nadie, el fuego me da muchísimo miedo, supongo que es un miedo normal viviendo en el campo, y pensar que hay gente (yo he visto a dos por separado encender con un mechero pero nos ha dado tiempo de apagarlo a otras personas que íbamos de paseo)que lo queme a posta, me cuesta entenderlo.
Besos.

Maulina dijo...

Es impactante para todos. Me alegro que estén bien. ¿Es posible salir a caminar por los restos del incendio? Puede ser un aprendizaje importante