miércoles, 25 de noviembre de 2009

Escuelas de padres

Ha comenzado en el colegio de Laia una escuela de padres que durará hasta enero, tengo entendido. Está financiada por el ayuntamiento, así que es gratuita. Siempre me ha hecho dividirme la idea de escuela de padres. Por un lado, es obvio que trato de informarme, que considero que tengo mucho que aprender de mí misma, de mis hijos... Vamos, que tengo muchas inseguridades a la hora de "ejercer" de madre. Así que leo y aprendo cosas que luego cuadran más o menos con mi día a día. Sobre todo, trato de interiorizar aquello que va conmigo, que se ajusta a mi estilo, de forma que salga de forma natural. Bueno, no sé exactamente qué hago con lo que leo, pero reconozco que me ayuda a sentirme más segura, que al final es de lo que se trata. También me gustan los grupos de padres (presenciales o en línea - léase foros-), donde se intercambian experiencias, se tejen redes y se da apoyo. No me importa si están semi dirigidos por un profesional, al contrario, pero sin que acaparen mucho. Pero cuando me hablan de las escuelas de padres, algo se remueve en mi interior y se me despiertan las defensas. Conozco algunas, como la de Fundación Tomillo , a las que sí me gustaría asistir, pero dinero, horarios, desplazamientos... casi me quedo en casa, me leo algún libro o alguna charla de las comadres. También quiero reconocer que alguna vez he tenido la tentación de crear en mi barrio algún grupo de madres-padres para dar apoyo a la maternidad, crear redes sociales, etcétera. Cuento esto no tanto para mostrar mis (vanidosas) pretensiones, sino para comentar que me parece importante tener referencias externas que faciliten la labor de encontrarse como padre o madre.

Ví el programa de la Escuela de padres y todo me sonó a conocido: límites, castigos, recompensas... Lo leí por encima pero no me llamó la atención nada de lo que leí en el temario. Me resultaba el típico curso de "yo te enseño a domar a tu hijo". He ido preguntando a madres a ver qué tal están siendo la sesiones y me suena a más de lo mismo. Ahora voy a despotricar un poco, por despotricar, porque llevo una semana muy cansada y me ha dado por este tema. Para empezar no se han tenido entrevistas personales con los padres para poder enfocar el curso a unas necesidades reales, no standarizadas. Para continuar, el tema de esta semana ha sido analizar comportamientos para ver qué beneficios tienen los niños para actuar como actúan (como por ejemplo lograr atención, aunque sea negativa; un dos tres, responda otra vez: ) y así la semana que viene trabajar sobre los castigos y recompensas para erradicar o reforzar los comportamientos. Tal y como me lo contaban, pensaba que estaba apuntada a un curso para adiestrar perros. Me da mucha pena este enfoque porque pasa por alto cosas que para mí son fundamentales, como la importancia del mundo emocional, la comunicación, la relación de apego, ... no sé, ando un poco espesa, pero tengo claro que centrarse únicamente en el comportamiento y no analizar las causas que lo provocan es como el "pan para hoy y hambre para mañana"... Por ejemplo, mi hija nunca había pegado, y a los dos meses de nacer Teo, más o menos, comenzó a descargar su rabia contra mí. O lo que es lo mismo, en cuanto se enfadaba, me pegaba. Al principio me quedé perpleja y me enfadé con ella también. Me centraba en que no me podía pegar, en el comportamiento. En cuanto tuve un par de luces pude contener el comportamiento, porque desde luego no quiero que nadie me haga daño, pero atravesarlo, como un espejo (estoy pensando ahora en el blog de Violeta) y ver el otro lado. Pude mantenerme serena, hacerle saber que no iba a dejarme pegar, pero que estaba allí, a su lado y que entendía sus sentimientos. Fue como abrir una compuerta y ella pudo liberarse de toda la angustia que llevaba dentro. Una catarsis en toda regla que además extinguió el comportamiento de raíz. ¿Qué hubiese ganado con un tiempo fuera, con pegatinas o cualquiera de esas técnicas frías, que se basan en castigos y recompensas, pensadas en serie para problemas en serie? Y ojo, que tampoco soy yo "anti psicología cognitivo-conductual" ni nada por el estilo. Entiendo que hay situaciones concretas en las que quizás sí sea bueno centrarse en primera instancia en el comportamiento, pero yendo después más allá, al origen. Pero esa moda de reducir la educación de los hijos a una serie de técnicas adiestradoras que sirven para todo, me enciende, la verdad. Los gurús que vienen a decirnos cómo tratar a nuestros hijos me incomodan.
Nacemos como padres sin saber muy bien cómo ejercer el oficio (aunque con vocación en muchos casos; se necesitan buenas dosis de vocación para apuntarse a una escuela de padres), pero llegar a hacerlo no depende tanto de las directrices que nos transmitan otros profesionales como de lo que podamos ir sacando de nuestro interior para encontrar nuestra propia brújula.

En definitiva, que visto el enfoque de las escuelas que hay a mi alrededor, seguiré con mi homeschooling particular.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola guapa, me transmites serenidad! me gusta mucho lo que escribes.
Besos!
Ángeles

sonia dijo...

Hola! Leyendo tu post no puedo estar más de acuerdo contigo, me siento muy identificada. Primero, decirte que la labor que haces tratando de informarte es admirable, si además la compartes con nosotras es muy útil. Te diré que estoy leyendo tus post desde que comenzaste el blog porque de lo que cuentas saco la sensación de seguridad que describes. Desde que soy madre la inseguridad se ha adueñado de mí. Por cierto, me ha costado pero he encontrado el libro del que hablabas hace tiempo; "El niño feliz" de D. Corkille porque tal y como lo describes me parece de gran ayuda... Es un ejemplo de lo bien que me viene leer toda la información que compartes. Gracias y sigue así, a mí me viene fenomenal como te digo. Segundo, lo de los consejos generalistas para tratar a todos los niños de la misma manera me enfadan mucho, ya desde que nació mi hijo y empezando por mis allegados que considero que hablan sin saber y cuando no se les pregunta aunque ya sé que lo hacen con la mejor de las intenciones... Otra cosa; en un curso de psicología positiva que hice hace poco nos explicaron bien claro y con muchos ejemplos que un problema se puede solucionar de una vez y para siempre siguiendo este esquema: 1: halle la causa 2:encuentre la solución. Vamos, que tal y como dices, se trata de encontrar la razón que hay siempre detrás de todo problemilla y sólo así se solucionará para siempre. Si se intenta solucionar sin entender el porqué seguramente el problema aparecerá una y otra vez. Ánimo con tu labor autodidacta, aquí tienes una alumna de tu "escuela de padres" particular. Un saludo.

Anónimo dijo...

Un profesor de mi marido tuvo el gran privilegio, hace muchos años de escuchar una conferencia a S.Freud y sus correspondientes preguntas finales. En ellas una madre,como tantas somos, insegura y respondable le expuso las dudas principales que ella tenía en la educación de su hijo. El-parece ser- respondió:"No se preocupe señora, haga lo que haga se equivocará siempre" Me parece una anécdota simpática, un poco cruel, pero bastante gráfica de lo que supone una educación tan reglada y tan de libro como se predica ahora. El sentido común y la calma-que tú transmites tan bien- creo que son las claves fundamentales.

http://elena-versatilidad.blogspot.com/

Ale dijo...

=)
estoy totalmente de acuerdo contigo Maite, en cuanto a los castigos-recompensas y a irse al fondo del comportamiento. Es el camino curvo claro, y el del conductismo parece tan liso y "didactico" que es fácil enseñarlo a los padres y hasta hacer programas de tele ¿no?.
Un beso.

La Chili dijo...

Oye, estoy organizando un intercambio navideño y me gustaría que participaras.
http://cortadeestatura.blogspot.com/2009/11/intercambio-navideno-2009.html

Susana dijo...

Ya, entiendo y comparto la mayoría de las cosas que dices, pero no todo el mundo es capaz de ir tan allá, "atravesar el espejo" como dices, requiere muuuucho trabajo personal,emocional,intelectual (al menos hablo por mi)..enfín yo tampoco tengo muy buena semana y por lo que estoy viendo estos ultimos meses en clase a las futuras educadoras ni se les deja entrever que hay un espejo qué quizás sea bueno atravesar..(bueno al menos a una pequeña parte
Susana

Vane dijo...

Hola Maite, totalmente de acuerdo con lo que dices. Recientemente he tenido esta impresión en el cole de A. donde también han montado una de estas escuelas. Y encima parece como que si no te interesan, no te importa la educación de tus hijos. Increible. Con tu permiso voy a tratar el tema tambíen en mi blog.
Besos!!
V.

Maite dijo...

jo, qué rabia!! había contestado largo y tendido a todas y quería copiar lo escrito, por si acaso surgía un error (me pasa a veces). pero en vez de control c he hecho control v... se ha borrado... lo volveré a intentar... pero gracias por vuestros comentarios, me parecían muy interesantes

un abrazo...

Dolores dijo...

Hola, he entrado en tu blog por casualidad y me gusta tu visión de este mundo tan dificil, como es el de educar. Soy maestra de E. Infantil y estoy de acuerdo con lo que has comentado sobre la escuela de padres. En mi clase ( ahora estoy en 3 años) cuando hago " La escuela de padres" Lo he puesto entre comillas , porque no me gusta este nombre. Prefiero :¿Hablamos de los hijos? , porque lo que hago es una reunión informal en la que asisten los padres que lo desean : primero hablan de las cosas que les interesan como padres, de sus problemas, alegrías y despues comentamos entre todos posibles soluciones. De momento funciona. Suele ser una o dos reuniones por trimestre. O más si las piden. Cuando lo comento con otras profesionales, muchas veces me encuentro con que no lo entienden... que creen que se les tiene que dar a los padres pautas...
Yo sigo prefiriendo el diálogo de igual a igual... Todos aprendemos de todos, incluidos los niños y niñas... sigo aprendiendo de ellos y ellas.

Maite dijo...

Lo intento de nuevo, esta vez en plan telegrafico y a una mano (en la otra, teo dormido, que está pocho el pobre).

angeles! que te tengo q llamar!!!

sonia, gracias, que interesante lo que dices del curso y ruborizada m'he quedau :)

elena, un hacha freud "empoderando" a las madres, jeje.

ale, qé te voy a contar. envidia de la escuela de padres que seguiste y comprtiste con nosotras

chilli, lo miro, pero ando como en las nubes

susana, sí, es un esfuerzo muy grande, y no siempre veremos el otro lado porque somos humanas. es una pena que donde estudias no lean a punset, por ejemplo. a veces parece que todo esto viene de cuatro locas y no, hay investigación, mucha sobre ello. pero que la escuela que formna educadores vaya por detras es lo de siempre... http://www.eduardpunset.es/2225/general/la-crisis-de-fondo-esta-en-la-educacion

yo creo de todas formas en que los padres sí son capaces. a veces es cuestion de perspectiva, y ahí yo respeto profundamente que haya otra forma de verlo y que haya alumnos para ese enfoque. es a mí, como alumna potencial, que no me cuadra, para mí.

vane, voy a ver tu entrada :)

dolores, gracias especialmente a tu comentario. cómo me gustaría algo así en el cole de mi nena. a mí lo de escuelas también me da un poco de palo. a veces, vas al cole a llevar a tú hija y tu misma te conviertes en alumna, vuelves un poco a la infancia. un enfoque como el que planteas creo que elimina esa barrera y fomenta la colaboración.

un abrazo (a ver si nometo la pata esta vez...)