viernes, 5 de marzo de 2010

22 Alternativas a los Castigos


Madre del amor hermoso... esta entrada estaba en la parte de borrador desde hacía más de un año!! pues nada, que vea la luz!! La imagen es de Patricia Metola, y para que al menos haya algo actual en la entrada, decir que inaugura el día 11 una exposición llamada Cuentos contados


22 Alternativas a los Castigos
por Jan Hunt
Traducido por Marcela Araiza, encontrado en Natural child . Hacia tiempo que no entraba y veo que hay mas articulos traducidos al Español.


Muchos padres reconocen los efectos dañinos de los castigos físicos y verbales. Saben que gritar, bofetear, pegar y dar nalgadas enseña violencia, destruye la autoestima, crea enojo, interfiere con el aprendizaje, y daña la relación entre los padres y los niños.


Pero saber que no hacer, es sólo el primer paso; los padres se preguntan que deben hacer en lugar de eso. Desafortunadamente, la mayoría de los libros y artículos actuales de crianza recomiendan "alternativas", las cuales en realidad son castigos alternativos, como el tiempo fuera, negación de permisos y las llamadas "consecuencias lógicas o naturales".

Todos estos métodos tienen mucho en común con los castigos físicos, y transmiten los mismos mensajes: que a los padres no les interesan las necesidades no satisfechas que ocasionan la conducta y que toman una injusta ventaja de su tamaño y poder sobre el niño. Más significativamente, estas aproximaciones le dicen al niño que alguien al que ama y en el que confía, le quiere causar dolor. Este es un mensaje "para volverse loco", porque es muy extraño para el entendimiento intuitivo de los niños sobre cómo debe ser el amor.

Finalmente todos estos métodos hacen que se pierdan las mejores oportunidades para aprender. Hacen que los niños tengan fantasías de venganza lo que los distrae de enfocarse en la situación real que tienen a la mano. Las verdaderas alternativas a los castigos son aquellas que ayudan al niño a aprender y crecer de una forma sana. ¡Hay pocas alegrías más grandes en la vida que permitir a nuestros niños enseñarnos que es el amor!

Aquí hay veintidós alternativas que dan mensajes positivos y amorosos:

1. Prevenir la conducta no deseada cumpliendo las necesidades de los niños cuando sean expresadas. Con sus necesidades satisfechas, el niño está libre de moverse a la siguiente etapa de aprendizaje.



2. Proveer un ambiente seguro y adecuado para los niños. No tiene caso tener cosas preciadas al alcance de un bebé o niño pequeño, cuando simplemente se pueden poner fuera de su alcance hasta que el niño esté lo suficientemente mayor para manejarlas cuidadosamente.

3. Aplicar la Regla de Oro. Piensa cómo te gustaría ser tratado si estuvieras en las mismas circunstancias de tu niño. La naturaleza humana es la naturaleza humana, no importa la edad.

4. Muestra empatía por los sentimientos del niño, aún si la conducta del niño parece ilógica, los sentimientos y necesidades subyacentes son reales para él. Declaraciones como "te ves muy triste" es una buena forma de mostrar que estás del lado del niño.

5. Valida los sentimientos del niño para que él sepa que tu entiendes y que te importa, y que nunca será rechazado por tener ningún sentimiento en particular. Por ejemplo, "Eso me asustaba a mi también cuando yo era niño".

6. Cumple la necesidad subyacente que lleva a la conducta. Si castigamos la conducta externa, la necesidad no satisfecha continuará surgiendo en otras maneras hasta que esté finalmente cumplida. Preguntas como "¿Estas enojado porque hoy he estado mucho tiempo en el teléfono? ¿Te gustaría que fuéramos a caminar juntos?" pueden ayudar al niño a sentirse amado y entendido.

7. Cuando sea posible, encuentra una solución "ganar-ganar" en la que se cumplan las necesidades de todos. Para aprender herramientas de resolución de conflictos, considera tomar un curso de Comunicación no Violenta.

8. Asegúrale a tu hijo que es amado y apreciado. Las llamadas "malas" conductas frecuentemente son intentos de expresar su necesidad de amor y atención, en la mejor forma que ellos lo pueden manejar en el momento. Si él pudiera expresar su necesidad en una forma más madura, lo haría.

9. Distraerlo de la situación que se ha vuelto demasiado estresante para resolver en el momento: "Tomemos un descanso. Que otra cosa te gustaría hacer".

10. Asegúrate de que tú y tu niño han consumido alimentos nutritivos durante el día para que los niveles de glucosa se mantengan altos. Bocadillos pequeños y frecuentes es lo mejor.

11. ¡Respira! Cuando estamos estresados, necesitamos más oxigeno, pero tendemos a hacer respiraciones cortas. Aún unas cuantas respiraciones profundas nos pueden ayudar a calmarnos y pensar más claramente.



12. Nosotros no esperamos que un carro funcione a menos que tenga gasolina, no debemos esperar que un niño funcione lo mejor que el puede si su "tanque emocional" se está agotando. Dale las tres cosas que llenan el tanque emocional de los niños: contacto ocular, contacto gentil y atención individual.

13. El té de manzanilla es muy relajante para niños y adultos. Si la Mamá que amamanta lo toma una hora antes de ir a dormir, puede ayudar a calmar al bebé. A los niños grandes les puede gustar el té de manzanilla helado o las paletas.

14. Toma un tiempo fuera – con tu niño. Un cambio de escenario – aún si es sólo un poco de tiempo afuera, puede hacer la diferencia para ambos, padres y niños.

15. Toma una Tarjeta de Crianza para que te dé inspiración y aliento o crea tus propias tarjetas recordatorias.

16. Ofrece un masaje. Un masaje a la hora de dormir puede ayudar al niño a dormir más profundamente, lo que le ayuda a recuperarse y a tener energía para el siguiente día.

17. Dale elecciones. Los niños necesitan sentir que tienen voz. Ofrecer elecciones, aún si a ti no te parecen importantes ("¿Cual tasa quieres, la azul o la roja?") les ayudará a los niños a sentir que pueden decidir sobre su vida, especialmente si ha tenido que lidiar con cambios recientes.

18. Intenta susurrar. Cuando la tensión es alta, susurrar puede ayudar al niño a poner atención y también ayuda a calmar al padre.

19. Dale tiempo al niño. Frases como "Dime cuando estés listo para compartir tu juguete/ subirte al asiento de seguridad/ ponerte tu abrigo" darán al niño la sensación de autonomía y harán que sea más fácil para ellos cooperar.

20. Date tiempo. Cuenta hasta 10 (en silencio). Algunas veces necesitamos un poco de tiempo para pensar las cosas más claramente y verlas más objetivamente.

21. Recuerda que los niños crean imágenes de nuestras palabras: "ve más despacio" es más efectivo que "no corras". La primera frase crea una imagen de ir más despacio, mientras que la segunda crea una imagen de alguien corriendo (la palabra "no" es demasiado abstracta como para superar la más concreta y convincente imagen de correr). Igualmente, una petición específica es más efectiva que una general: "Por favor deja el vaso" en lugar de "Sé cuidadoso".

22. Pregúntate a ti mismo "¿Cuando me acuerde de esto me reiré?" Si es el caso ¿Por qué no reírse ahora? Crea un recuerdo que te gustaría tener cuando te acuerdes de ese día.


De esta forma, nosotros podemos lograr la cooperación genuina que buscamos en estos momentos. Pero nuestra más grande recompensa será para toda la vida, ¡un vínculo amoroso y confianza mutua con tu hijo!

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Me encanta encontrar blog que defienden la crianza natural, precisamente hoy hablaba de los castigos en el mío. Leeré este más detenidamente.
http://mamasaybebesa.blogspot.com/

Anónimo dijo...

Estoy muy de acuerdo con algunos de los puntos que se plantean en Natural Child, pero algunas veces también no se si siempre se puede razonar con los niños.
Aquí otra revisión que quiero compartir.
http://applecidermama.blogspot.com/2008/03/natural-child-review-and-reflection-on.html

Maite dijo...

Hola!

Qué buena entrada... voy a leerla con calma, que mi inglés está más oxidado que el peine del viento. Yo creo, que estos textos con tips, pues son para cogerlos con puntillas siempre. No he leído nada de la autora, en plan libro y siempre me ha parecido algo "naif". Quiero decir, que al menos en los textos, los padres siempre aparecen tan serenos... no se habla nunca de cómo gestionar el enfado de los padres, enfado real. En ese punto padres liberados, hijos liberados le da el espacio que creo que necesita ese enfado, lo incorpora. Creo que es uno de los trabajos más importantes que tenemos que realizar, más allá de tips y taps. y sobre razonar... yo estoy segura de que no siempre se puede razonar, ni con niños, ni con mayores, jeje. Cada situación, circunstancia y momento es diferente.

Pero está bien coger las ideas al vuelo y luego, que vayan asentándose a su ritmo, me parece.

un abrazo

LuNa dijo...

Muy linda entrada. A veces cuesta mucho razonar o comprender que ellos no razonan como nosotros, que aún son niños. A mi me cuesta, en algunas cosas soy súper comprensiva con mi niña pero en otras tengo que contar de 100 a 0 para poder darme cuenta que la equivocada soy yo.

Nosotros como adultos tenemos que aprender a controlar nuestro enojo, hacerlos partícipes a ellos de lo que nos angustia, claro que sí, pero no agarrárnoslas con ellos, ya que en definitiva los que tenemos el problema somos nosotros, no los peques.

Natalia dijo...

Me falta algo en estas 22 alternativas.. cuando un niño esta descontrolado porque se aburre o esta cansado o quiere atencion pero no es materialmente posible (son cosas que pasan y no siempre llegamos a eviar que sucedan, por no darnos cuenta a tiempo o tropecientas cosas mas), cuando no va a comer aunque le llames 30 veces, cuando llegais tarde al cole y al trabajo y quiere jugar.... Qué haces?? A parte de no ver solucion me parece imposible no perder los nervios y pegar un grito! Vestirle a la fuerza o soltar un horroroso "como no vengas ya........" Que se hace? Estas cosas no funcionan tan a menudo, lo ideal seria pues que pudiera ir en pijama, que comiera mas tarde, o lo que fuera, pero no puede ser. En esos casos qué se hace...?

Maite dijo...

Natalia, a todas nos cuesta no perder los nervios, porque además de ellos, estamos nosotras, que no siempre tenemos la paciencia con la ITV hecha. A veces, la vida es dura y no se adapta a los ritmos infantiles... a veces sólo podemos acompañarles en su enfado porque las cosas son "así" (y hay que llegar a las 9 al cole, o lo que sea...). No es fácil, no lo es. Pero sí que cuando nosotras tenemos la puesta a punto hecha es mucho más fácil el día a día. Hacía mucho que no veía esta entrada y la verdad es que sigo viéndola muy eficaz, en nuestro caso. Prevención, favorecer la cooperación y saber manejar los conflictos, porque nadie ha dicho que sea un camino de rosas :) Siempre van a surgir conflictos...

Un abrazo y ánimo!! el hecho de que nos planteemos estas cuestiones hace que vayamos avanzando poco a poco.

saludos,

maite

pd, me leo mi comentario anterior, sobre nuestro propio enfado. es importante también verlo y darle el espacio que necesita.