lunes, 18 de febrero de 2008

¿Reciben los bebés suficientes abrazos?


De Natalia Suárez Acero
Imagen de Patricia Merola


Los científicos saben bien que todas las crías de mamíferos necesitan un mínimo de contacto para lograr un desarrollo normal. Los cachorros necesitan ser lamidos, o tocados en el caso de los primates, para alcanzar una madurez adecuada. Se han hecho experimentos con roedores y con monos a los que se les privaba de contacto físico, únicamente recibían alimento, y al crecer se convertían invariablemente en adultos anómalos, incapaces de socializarse de manera adecuada ni de cuidar de forma eficiente a sus propias crías. (De hecho, en francés existe la expresión `un oso mal lamido´ para referirse a alguien insociable o de trato difícil.)

Por desgracia este experimento se hizo también con humanos: el emperador Federico II ordenó que varios bebés fuesen aislados y recibiesen tan sólo alimento y cobijo de sus cuidadoras, prohibiendo que les dirigiesen la palabra o cualquier muestra afectiva, con el fin de averiguar en qué idioma hablarían primero. Todos murieron.

También a comienzos del siglo veinte, el pediatra americano Fritz Talbot, alarmado por la elevada mortalidad de los menores de 2 años en clínicas y orfanatos, donde teóricamente los bebés disponían de cobijo y alimento, viajó a una clínica alemana donde los niños diagnosticados con marasmo ( enfermedad de origen desconocido que se caracterizaba por pérdida de peso, abatimiento y desgana entre otros síntomas, y que acababa con la vida de un alto porcentaje de ellos) lograban sobrevivir. Allí halló a una mujer, Anna, corpulenta y ya mayor, que acarreaba permanentemente unos cuantos pequeñuelos. Cuando los niños perdían las ganas de vivir y comenzaba este proceso, Anna los llevaba en contacto con ella a todas horas, contraviniendo las normas que imperaban en la época que decían que a los niños debían cogerles lo mínimo necesario para su higiene y alimentación para que no se echaran a perder.

Los niños de Anna sobrevivían siempre, y Fritz talbot quedó tan impactado que a partir de entonces se dedicó a difundir la idea de `atención amorosa´.

Más recientemente, el New York Times ha publicado un artículo sobre el papel crítico del contacto en el desarrollo infantil en el que se menciona `el estancamiento psicológico y físico de niños privados de contacto físico aunque por lo demás bien alimentados y cuidados´ (Goleman, 1988).

La cuestión es ¿reciben los niños occidentales el suficiente contacto físico para completar su desarrollo de forma satisfactoria? ¿Cuánto contacto exactamente se necesita para crecer sano emocional y afectivamente?. No lo sabemos, lo que sí sabemos es que en nuestra civilización desde hace unos cien años se hacen las cosas de manera muy diferente con los bebés a como se ha hecho siempre. Pertenecemos a una de las pocas culturas del mundo donde en la actualidad lo general es que los niños duerman solos, incluso en habitaciones separadas desde la más temprana edad. Donde muchos bebés van de la cuna al carrito y del carrito a la hamaca durante meses con el fin de que no se acostumbren a ser cogidos. Cuando damos un paseo de tres horas llevando al bebé en un carro, aunque nos parezca que hemos pasado la tarde con él, podemos tener por seguro que la sensación del bebé ha sido de no-mamá durante todo ese tiempo. Algunos además, pasan más de ocho horas al día en guarderías donde existe una cuidadora por cada ocho niños.

En España, los índices de lactancia, un modo de alimentación que asegura un saludable contacto `piel a piel´, son todavía muy inferiores a los de otros países, y algunos `expertos´ de gran difusión aseguran que lo mejor es ignorar sus llantos cuando los bebés, como inteligentes mamíferos cuyo instinto les dice lo que necesitan, luchan para cambiar eso. Parece que se está haciendo con los niños un gran experimento de resultados inciertos.

Cuando una mamá humana tiene un hijo, montones de expertos, familiares bienintencionados, y fabricantes de artilugios para bebés tratan de influir sobre ella utilizando todo tipo de argumentos. La mamá humana quiere a su pequeño con locura y quiere darle lo mejor, pero duda entre tanta información contradictoria, así que puede que se decida por una determinada tendencia o puede que varíe su forma de hacer las cosas en su búsqueda de la crianza óptima, y sufre mucho pensando si lo estará haciendo bien o no. Un día se fija en los animales: las gallinas, las vacas, las musarañas y las leonas, que siguen su instinto ancestral y son madres perfectas. Jamás dudan, jamás actúan de manera arbitraria o incoherente y desde luego, nunca malcrían a sus hijos consintiéndoles demasiado o alejándolos antes de que estén preparados. Su aportación de contacto físico es continua, tal y como les dicta su instinto. También del mismo modo siguen su instinto otras madres humanas en algunos sitios del planeta, donde los bebés son llevados a la espalda, duermen siempre en compañía hasta que son los suficientemente mayores para arreglárselas solos, las lactancias son prolongadas y sus llantos siempre son atendidos, tal es el caso de los ¡kung en África o de algunas tribus inuits del Norte de Canadá. En estas tribus, por cierto, los casos de cólicos son casi inexistentes y la salud emocional de sus individuos es notablemente superior a la de la media occidental.

Como conclusión parece ser que tocar, coger y abrazar a los bebés es una de las mejores cosas que se pueden hacer para garantizar su correcto desarrollo emocional y afectivo y toda una inversión para el futuro: está escrito en el instinto de cualquier mamífero saludable. Así que, como alguien decía una vez `cree en el llanto de tu hijo, abrázalo, consuélalo, tenlo cerca de ti y no le niegues ni un solo abrazo, ni una sola vez le escatimes tu contacto, porque para un bebé pequeñito el ansia de ser cogido puede ser tan acuciante como la necesidad de comer ´.

Natalia Suárez Acero
Farmacéutica. Especialista en nutrición infantil.
Instructora de Masaje infantil de Asociación Española de Masaje Infantil
www.centrotea.com

12 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola,
he estado paseando un poquito por tu blog y me ha gustado mucho. Te importa que ponga el link en el mio; te pongo el link.

http://kebuskas.blogspot.com/

Saludos y felicidades!!

Merche

Germán Ricoy dijo...

Estupendo blog. Me permito recomendarte una página que a lo mejor ya conoces, y si no, estoy seguro de que te interesará:

http://rompiendoaguas.com/

Enhorabuena y ánimo.

Jesusa Ricoy dijo...

Que pequeño y bonito es el mundo de internet :)
Gracias a Merche, que tambien dejo aqui su comentario, he encontrado este blog y tambien te iba a dejar yo mi comentario, careciendo de toda originalidad te digo, que estado paseando tambien por tu blog y me ha gustado mucho y me gustaria ponerte en mi web www.rompiendoaguas.com
saludos y enhorabuena.
Susa :)

Jesusa Ricoy dijo...

Y para colmo, mi hermano pone un post casi simultaneo al mio!!!

Maite dijo...

Merche, muchas gracias. He estado mirando tu blog, qué de cosas interesantes!!!! La verdad es que tengo que poner los blogs que me vais poniendo aquí, para tenerlos ordenaditos también, que luego tengo que ir de comentario en comentario para volver a leeros.

Saliendo del tema maternidad, yo estaba en Energy control ;) Qué de recuerdos me ha traído esa entrada!!

Maite dijo...

Jesusa, Germán: Muchas gracias también, por los piropos y por el enlace. Ya lo he comentado antes a Merche, pero es que es verdad. No pensaba que haciendo un blog (bueno, un corta pega, como mucho traduzco en plan chapucilla algo) iba a abrirme a conocer tantas cosas. Es una página preciosa, muy cuidada. Os deseo lo mejor. Es cierto que internet es muy pequeñito.

Como hermanos estáis muy sincronizados :)

Un abrazo

Mar dijo...

Nunca son sufientes los abrazos, las caricias los aupas...grácias por tu blog. Un beso

Maite dijo...

Tens tota la raó, Mar. Toda la razón.

Un abrazo,

Maite

Paula dijo...

GENIAL...he visitado tu blog, y me alegra encontar estos articulos...
Estoy muy de acuerdo con lo planteado.
Gracias por compartir estos temas.
Un abrazo desde Chile
Paula

tatty dijo...

hola tambien me ha gustado tu blog, me parece que hay que rerpartir abrazos muchos, en especial a los pequeñitos, gracias

Maite dijo...

Hola Tatty, muchas gracias por tu comentario! ni recordaba esta entrada :)

un abrazo,

maite

marisol acosta dijo...

hola.. me encato la informacion.. sabia que algo en mi estaba bien.. me encanta andar cargando y abrazando ami pequeño de 10 meses... es maravilloso lo magico de un abrazo y me da alivio saber que no lo estoy descoponiendo si no mas bien haciendo un hombre de bien. saludos y felicidades por el blog