martes, 13 de enero de 2009

Volviendo....


Madre mía cómo pasa el tiempo! hace más de un mes que no escribo nada por aquí. Las navidades más largas de la historia. Y no es por falta de ganas, pero no he tenido tiempo. Esto, dicho por alguien que está de baja y se toma la vida con una calma impresionante, puede resultar raro, pero es cierto, no veía el momento de sentarme y escribir, ni siquiera de hacer mis copia-pega. Pero he visto que ha sido la tónica general de los blogs que suelo visitar, así que supongo que este parón navideño es normal. Lo hemos pasado en grande, eso sí!

Estoy ya de 37 semanas y algo (según las medidas de mi matrona, de 38), está encajado y bien encajado, creo que tengo contracciones suaves, espaciadas, que me recuerdan que se aproxima el momento y que vaya praparando las cosas para el parto. Ayer hasta tuve un amago de síndrome del nido y todo, pero no avancé mucho. Hoy quiero ponerme al día a nivel virtual y mañana sí, mañana lo dejo todo preparado para recibir a Teo.

Tengo muchas ganas de que llegue el momento del parto, de vivirlo intensamente, aunque también me da miedo, por supuesto. Y hablando de miedos, el que aparece regularmente, es el de no ser capaz de tener a dos churumbeles dependiendo de mí. Sé que sí, que podré (unas veces mejor y otras pues sobreviviendo, supongo) pero de vez en cuando me entra el miedo. Y con cada miedo, también me viene la sensación de ganas de experimentarlo. Vaya, que vuelvo a lo mismo, tengo muchas ganas de que nazca! El segundo miedo es que el parto se retrase mucho. Así que Teo, nacerás cuando estés preparado, pero por favor, por favor, por favor, éstate preparado antes de la semana 41, que se hace muy largo.

Vivo tan en mi planeta preparto, que los desaires (por no llamarlo putadas) que me hacen en mi trabajo no me afectan demasiado. Hay que ser "maleducado" para hacer lo que han hecho, jajaja!!!

6 comentarios:

Susy dijo...

Bueno,buen.Que poco te queda ya para recibir a tu nuevo hijo.Con respecto a si podrás hacerlo con dos...¡¡¡claro que podrás hacerlo!!!Ni lo dudes.Es normal tener dudas pero el instinto materno va mas allá de todo eso.Mucha suerte y besos

Somos tres dijo...

Hola soy euge y tambien estoy embarazada de mi segundo hijo...yo recien comienzo ya uqe estoy apenas de 5 semanas pero comparto tus miedos!!
podrias recomendarme a alguien que me acompañe en el parto? yo tmbien quiero qeu sea respetado pero me esta costando demasiado conseguir a algun medico HUMANO!!
gracias
te dejo mi mail
maria.diaz@osde.com.ar
gracias
EUge

Isa Red de Mar dijo...

Hola Maite
Sólo desearte un maravilloso final de embarazo (que se hace laaargo, pesado, una ya tiene ganas de darle la bienvenida al bebé, de olerlo y mimarlo mucho, se duerme mal... )pero que se antoja bien hermoso para las que ya hemos pasado por allí y no tenemos bebé dentro, sino que están fuera y bien fuera de la tripa y no hay pataditas ni esa vinculación taaan estrecha. Y tb revivo los nervios raros pre parto y los miedos, pero tb la emoción de lo que viene... y me sale mucha nostalgia y envidia de lo que estás viviendo!!
Un enorme abrazo, que lo disfrutes lo más que puedas, que el parto sea fantástico, respetado y que lo vivais en primera persona tu y tu bebé. Esperamos las buenas noticias y cariñosos saludos desde Valladolid
Isa Red de mar

Miss Oxímoron dijo...

Maite, que barriguita tan bonitaaa!!! Uf, que si se hace largo, yo también estoy deseando que no se alargue hasta la semana 41 ;-)... o la 42 :-D

Anónimo dijo...

Que bien leerte de nuevo guapa, que momentos más bonitos te toca vivir, y que bién sabes difrutarlos. Enhorabuena ya queda poquito. Cualquier cosa estoy aquí!
Besos,
Ángeles

Maite dijo...

Gracias a todas!! como administradora del blog soy un poco dejá para el tema comentarios, pero los agradezco mucho!!!
euge, ya hablamos, pero de nuevo, ánimo.
susy, tú con tu experiencia, s me dices que no dude, ya no dudo más.
Isa, tu blog seguro que se hace un acompañante inseparable en el momento que nazca Teo.
ángeles, un besito guapa. Qué suerte tenerte tan cerquita
miss oxímoron, qué poco te queda a ti también.

un abrazo!